Desde 1980, cuando el invierno llega a China, la ciudad de Harbin y sus moradores se preparan para asistir al Festival de Hielo, el espectáculo más importante del país, durante esta estación.
En esta edición 2006, por ser el Año Cultural de Rusia en China, decidieron construír numerosas copias en hielo de monumentos del país vecino, que colonizó Harbin en las primeras décadas del siglo XX y que les dejó un legado cultural de gran importancia. Es por eso que muchos de los palacios que integran la muestra, son réplicas de las grandes obras arquitectónicas del Kremlin, aunque también hay un espacio dedicado a los monumentos chinos tales como pagodas, jardines y esculturas de personajes mitológicos que tanto han aportado a la cultura mundial.
Pero no sólo réplicas de construcciones comunistas se podrán ver en el festival, ya que varios artistas han realizado copias muy bien acabadas de las pirámides de Egipto, la Torre Eiffel y de la Gran Muralla. Este toque cosmopolita lo han incorporado desde hace algunas temporadas, ya que en anteriores entregas sorprendieron al público con réplicas del Vaticano, la Catedral de Notre Dame y del Palacio de Veraneo de Pekín.