
Uluru, también conocido como Ayers Rock, es el segundo mayor monolito del mundo. Surge desde el corazón de la tierra seca del centro de Australia como un enorme centinela de las más antiguas tradiciones.
Se ubica a 400 kilómetros al suroeste de la ciudad de Alice Springs, casi en el centro geográfico de Australia y ejerce una gran fascinación sobre todo aquel que se acerca a él. Recorrer su perímetro (9,4 km) permite observar las distintas caras y accidentes de su superficie. Tiene una forma más o menos oval con 3,6 km de largo y 2 km de ancho, con una altura máxima de 348 metros.
Su mayor esplendor se descubre en las salidas y puestas de sol, adquiriendo gran espectacularidad por los cambios de color e iluminación. Este gran bloque de piedra representa el eje del Tiempo del Sueño aborigen, la era en que todo comenzó, el principio de la historia de la cultura local.

Que el mercado turístico es uno de los más pujantes del mundo lo sabemos todos. Que constantemente se buscan ideas originales y novedosas para atraer turístas, también. Pero en ocasiones hay propuestas que rayan en la delgada línea de lo ético. No se si este es el caso, pero sin duda que va a suscitar opiniones muy controvertidas. Les cuento: