
La industria aerocomercial está buscando cambios. Las nuevas formas de energía deben imponerse poco a poco en una industria gran consumidora de combustibles fósiles hasta ahora. Lufthansa prueba ya el biocombustible en vuelos domésticos en el camino por lograr reducir las emisiones de carbono.
Desde hace unos días Lufthansa ha iniciado un programa piloto que se extenderá 6 meses. El mismo consiste en abastecer a uno de sus equipos con biocombustile. Será el Airbus A321 (matrícula D-AIDG) que vuela la ruta Hamburgo-Frankfurt-Hamburgo cuatro veces al día.
