
La provincia de Burgos es una de las más grandes de España, lo que se traduce en una gran diversidad de paisajes y lugares. Hoy proponemos un pequeño recorrido por el sur de la provincia, entre los viñedos de la Ribera del Duero y los montes de la Sierra de la Demanda, ideal para una pequeña escapada.
Aranda de Duero
Empezaremos el recorrido en Aranda de Duero, ‘tierra de vino y cordero’, según el acertado eslogan turístico. Los asadores de la ciudad son la inspiración de los muchos ‘asadores arandinos’ repartidos por España. El cordero asado en leña de encina es la exquisita especialidad de la zona, acompañado por supuesto de buenos vinos tintos de la Ribera del Duero. Su monumento más destacado es la Iglesia de Santa María la Real.
Uno de los mayores atractivos de Aranda es la red subterránea de bodegas. Más de 100 bodegas forman una red de 7 kilómetros de túneles, destinados a la conservación del vino y donde la humedad y la temperatura se mantienen constantes a lo largo del año. Parte de estas bodegas son hoy bares o mesones (algunos ofrecen visitas guiadas), otras pertenecen a agrupaciones privadas o ‘peñas’. Originalmente toda la red estaba comunicada entre sí.
