Santa Clara (Cuba): tras las huellas del Che Guevara

Sigue a

Mausoleo del Che

Santa Clara, localidad donde se halla la tumba del Che Guevara, es uno de los destinos turísticos desconocidos de la maravillosa isla de Cuba.

Sin tanto renombre como la bulliciosa Habana o las paradisiacas playas de Varadero, Santa Clara es una tranquila ciudad de interior a 270 km de la capital que atrae sobre todo a nostálgicos y admiradores de la figura del Che, además de aventureros que deciden explorar el interior de la isla fuera de los circuitos ‘recomendados para turistas’.

Aunque no suele estar incluida en los paquetes turísticos, si se forma parte de un viaje organizado es posible acordar con los guías locales organizar una visita de un día. Con el autobús y comida incluidos, puede costar unos 70 pesos convertibles (unos 55 euros, fluctúa con el dólar).

La opción de alquilar un coche deteniéndose por el camino o incluso tratar de viajar con algún conductor local siempre existe y permite vivir una experiencia más auténtica. Cuba no es especialmente insegura (al margen de las precauciones que el sentido común aconseja en cualquier país pobre).

La historia del Che y Santa Clara es la historia de la victoria de la Revolución Cubana. A finales de diciembre de 1958, el Che se dirigía desde Sierra Maestra hasta La Habana. Batista decide enviar un tren blindado cargado de refuerzos hacia Santa Clara para frenar el camino de los rebeldes. Enterados de la situación, los rebeldes levantaron las vías e hicieron descarrilar el tren. Poco después se rendía la defensa de la ciudad. Doce horas después de la toma de Santa Clara, Batista huía del país y comenzaba el régimen político que dura hasta hoy.

En Santa Clara la visita obligada es el mausoleo del Che, que se construyó en los años 80 como memorial, recordando la decisiva victoria del argentino. Los restos de Guevara fueron finalmente hallados en Bolivia en 1997, 30 años después de su muerte. Una vez trasladados a Cuba y confirmada su identidad, se decidió convertir el memorial de Santa Clara en mausoleo del Che y sus compañeros.

Debajo de una espectacular estatua de José de Lázaro Bencomo, con la famosa inscripción ‘Hasta la Victoria siempre’, se halla un museo lleno de efectos personales del Che: ropa, cartas, diarios, fotografías… hasta las jeringuillas que usaba con sus camaradas guerrilleros (no olvidemos que Guevara era médico).

También se encuentra el mausoleo propiamente dicho, donde el Che se halla enterrado junto con sus compañeros. Las caras de todos ellos (incluso de los que no se encontraron restos) están modeladas en arcilla en la pared.

Tren Blindado

Por continuar con el turismo ‘guevariense’, se puede visitar el tren acorazado descarrilado por los rebeldes, hoy en día reconvertido en museo. (Cuando en Cuba se hace referencia al Tren Blindado, no hay duda, es éste). El conjunto se inauguró en 1971 e incluye la propia excavadora utilizada para socavar las vías. En el interior de los vagones hay fotos y otros efectos relacionados con la batalla.

Pero Santa Clara no es sólo Che Guevara. De hecho se trata de una ciudad con pasado colonial, siendo el Parque Vidal su mayor atracción. El Parque Vidal es sin duda el punto de encuentro principal, a cualquier hora se ve gente de todas las edades paseando por esta plaza cuadrada rodeada de edificios coloniales y neoclásicos.

En su centro, la llamada ‘Glorieta’ sirve de escenario para conciertos y actuaciones. En este parque se encuentra la estatua de bronce de Marta Abreu, gran benefactora de la ciudad, levantada en 1924.

No lejos de aquí se encuentra el Bulevar 1898, calle peatonal rodeada de establecimientos comerciales. Al ser una ciudad mucho menos frecuentada por los turistas, es mucho más fácil ‘saborear’ el auténtico espíritu cubano, y además los precios son más baratos (si cabe) que en La Habana o los grandes resorts.

Es recomendable dar un paseo, mezclarse con la población local y disfrutar de las sorpresas que en Cuba aguardan en cada esquina. Es imposible evitar que algún lugareño entable conversación con nosotros, pero como siempre en Cuba, hay que desconfiar quienes ofrecen ron o puros a ‘precios especiales’.

Parque Vidal

En definitiva, un destino a considerar para todos aquellos que os estéis planteando un viaje por Cuba que consista en algo más que en tomar mojitos bajo una palmera observando el azul infinito del Caribe (¡que tampoco es mal plan!)

Imágenes | Ignacio Munguía, Wikipedia
En Diario del Viajero | Cuba: consejos para viajar a la isla

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario