
¿Impuesto de lujo? ¿Impuesto para mejorar los servicios? Distintas interpretaciones pueden aplicarse a la tasa que las autoridades pretenden cobrar a los turistas que arriben a la bella isla de Capri que se alza en la costa napolitana.
Así, explican que existe la necesidad de recaudar dinero debido al gasto que sugiere el hecho de limpiar y mantener en condiciones el lugar una vez que los viajeros se retiran en las embarcaciones que los llevaron a la isla.
Esto es así ya que, a diario, arriban a Capri alrededor de 20.000 visitantes que pasan sólo un día disfrutando de las bellezas que el sitio tiene para ofrecer. Pero, luego, la basura se acumula y el alcalde explica que el dinero que ese turismo efímero deja no alcanza para cubrir los gastos en cuanto a recolección de residuos y al mantenimiento de las instalaciones.


