
1000 es un número redondo, rotundo, significativo. Una de esas cifras que dan que pensar, que suelen tener un valor especial, recordarse.
Este es mi post número 1.000 en Diario del Viajero.
Una plataforma que me da la posibilidad de comunicarme con ustedes, estar cerca de lo que les interesa, de divertirme escribiendo sobre los temas que más me gustan. Me permite compartir experiencias, formar parte de un equipo fantástico de editores y viajar aún sentada frente a mi ordenador.
Cuando caí en la cuenta de ese número potente, me dije: “éste tiene que ser un post especial” y aunque supe que sería muy difícil resumir más de 2 años de contacto diario, me puse a escribir.
