
La visita a la Mezquita-Catedral de Córdoba es casi una obligación para cualquier viajero que llegue a Andalucía. Para acceder a ella, el visitante entra primero en el patio de la Mezquita, donde se encuentran las taquillas de venta de entradas.
El turista desprevenido no se percatará que, al cruzar los altos y decorados portales desde la calle, se interna ya en el espacio de oración para el cual todo el recinto fue pensado. Este jardín murado podría ser el más antiguo de Europa, ya que se comenzó a construir junto a la Mezquita en el siglo VIII sobre una basílica visigoda.
