Compartir
Publicidad
Publicidad

El auge del turismo gastronómico

El auge del turismo gastronómico
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Ya lo veíamos hace un par de días hablando de los pintxos de San Sebastián: probar las delicias culinarias que nos puede ofrecer un destino es sin duda un aliciente estupendo para allegarnos a él. Prueba de ello es nuestra bien nutrida (nunca mejor dicho) sección de Gastronomía.

Esta necesidad convertida en placer puede llegar a ser motor del desarrollo económico de una zona determinada, si se encauza adecuadamente una oferta turística dirigida al atractivo gastronómico en cuestión. Las rutas especializadas en productos de la tierra también van en aumento.

El caso con más auge en los últimos años, y no solo en España, sea quizá el del enoturismo, con interesantísimas propuestas de las que os hemos ido dando cuenta en Diario del viajero.

Pero otras exquisiteces gastronómicas se van haciendo hueco en las rutas turísticas españolas, como <a href="el jamón, que definitivamente resulta la mayor de mis perdiciones culinariamente hablando, o el aceite de oliva, posiblemente el mejor acompañamiento para el anterior.

Pero no sólo las rutas programadas van a atraer turismo. Pocos son aquellos que se han acercado a Galicia sin pensar en degustar su marisco o a Marruecos sin esperar un buen cuscús. Y aunque unos destinos son más famosos que otros por sus platos, sea como sea, allí tenemos que comer. Hoy día, gracias a internet, podemos hacernos una idea muy aproximada de lo que encontraremos en nuestros lugares de viaje. Y crearnos nuestro propio tour gastronómico.

Yo no incluiría insectos o testículos de toro en mi menú, pero tampoco soy de las que hacen ascos al sushi, a los caracoles, a un steak tartare o a la carne de cocodrilo. Y, sin llegar a esos extremos si no se desea, considero que siempre hay que probar los platos típicos locales, saborearlos y encontrar nuestras preferencias entre la variedad que cada destino puede ofrecer.

Tampoco hace falta gastarse el presupuesto en comida... se puede comer a buen precio en todos los destinos (¿o casi?; digo yo que hasta en Dubai habrá McDonald's), y se trata de investigar un poco. En todo caso podemos guardarnos una parte de ese presupuesto si un día queremos hacer un extra... Muchas veces me he comido un bocata de un puesto callejero y me he reservado para al día siguiente sentarme en la mesa de un restaurante.

En fin, se me ha abierto el apetito, así que, ¡viajeros a la mesa!

En Diario del viajero | Los 5 mejores destinos culinarios | Crea tu propio tour gastronómico | El turismo enológico: de ruta por la vendimia

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio