
Hay montañas que se han convertido en legendarias por los peligros que entraña escalarlas. Otras están guardadas en nuestras retinas por el paisaje que dominan o por sus caprichosas formas. Pero hay una categoría que ha permanecido a lo largo de los siglos presente en la memoria del hombre, están son las montañas sagradas.
Muchas de estas son consideradas las casas de Dios y se encuentran en emplazamientos con gran carga mística.
Y aunque el viajero que decida emprender este peregrinaje no siga una corriente espiritual, seguro que encontrará alguna motivación para conocer estos lugares que guardan un halo de misterio y una energía única en el mundo.
Monte Kailash
Pocas montañas son tan distintivas y tan emblemáticas. El conocido por “Trono de los Dioses” se encuentra en una zona muy aislada del Tibet y el viajero tan solo podrá contemplarla desde su base, ya que está prohíbido pisar su cima. A cambio se realizan peregrinaciones alrededor de su perímetro. La experiencia cuentan que es increible.
