Una de las visitas “imperdibles” al pasar por Roma es la de los Museos Vaticanos. Lástima, que esa idea la tienen los cientos de miles de turistas que llegan a la capital italiana y concretar la visita es una tarea que pone a prueba nuestra paciencia viajera, sobre todo si vamos en los meses de verano.
Las largas filas de espera para llegar a la taquilla a comprar la entrada se repiten día a día desde temprano. Hace unas semanas pasé por Roma y llegué a medir 500 metros de fila de varias personas de “ancho”. Miles de turistas esperando con una temperatura impiadosa para acceder a ver los tesoros de estos museos.
Por suerte había reservado y comprado mis entradas por internet para visitar los Museos Vaticanos, y aquí les dejo un “paso a paso” para que puedan comprobar lo fácil de la tramitación. Lo agradecerán cuando vayan directamente al acceso y pasen al lado de esas personas con cara de resignación (botella de agua y gorro), recostadas sobre la muralla que divide el Vaticano de la ciudad de Roma.








