
Moverse en taxi en muchas ciudades argentinas tiene tantas ventajas y desventajas como en cualquier parte del mundo. Ganas en comodidad y pierdes ese contacto con la gente en general. Aunque una charla con cualquier taxista argentino, especialmente en Buenos Aires, te llevará por una amplia gama de temas: desde la polìtica medioambiental en China, el cambio de la onza de oro en el mercado de Frankurt o el último cotilleo político-artístico local.
Los “techos amarillos”son toda una institución a la que se han sumado los radiotaxis desde haya mucho. Un servicio de taxi que funciona por llamada telefónica y que acuden a recogerte allí donde estés. Hay muchas compañías en todo el país, no sólo en la capital, y te ahorran un problema: caer en manos de un “taxi trucho”.

