
En el extremo norte de Escandinavia, donde el Círculo Polar dibuja otro mundo, vive un pueblo único y orgulloso de su historia: los samis. A la zona se la conoce con el nombre de Laponia, y se tiende a llamarles “lapones“ pero éso no les gusta nada. ¿Por qué?
La maravillosa naturaleza de la Laponia se extiende desde Noruega, pasando por Suecia y hasta Finlandia. Los bosques y grandes superficies se suceden, salpicados de lagos y ríos ricos en salmones y truchas. Los pequeños pueblos se establecieron con la llegada de los hombres “del sur“, ya que el pueblo sami ha sido hasta hace poco una de esas comunidades itinerantes, nómadas que iban de la costa al interior buscando las mejores condiciones para criar a sus enormes rebaños de renos.







