
En uno de mis paseos por las calles de Ámsterdam me llamó la atención este edificio singular, el cine-teatro Tuschinski. El cine abrió en 1921, y tiene un toque Art Decó que no he visto en otros lugares de la ciudad.
Su situación es estratégica, entre la torre Munttoren (junto al Mercado de flores) y la animada Plaza Rembrandt (Rembrandtplein). Toma su nombre del constructor, Abraham Tuschinski, un sastre judío que llegó a Ámsterdam en 1904 y que era un apasionado del cine.
El cine ha sido recientemente reconstruido con el fin de restaurarlo como un monumento histórico, ha sido minuciosamente restaurado y modernizado, y aunque se ha añadido un anexo, se ha logrado preservar la esencia de la parte antigua.

