
Hace casi 4.000 años los hombres sembraron Bretaña de megalitos. De hecho, es una de las zonas con mayor cantidad de menhires y dólmenes de toda Europa. Como en Inglaterra, España o Portugal, aquellos hombres que caminaban desde el Neolítico a la Edad de Bronce, trabajaron duro para manejar grandes bloques de piedra que han llegado hasta hoy para que sepamos algo de ellos.
Las mismas palabras nos llevan a Bretaña. La palabra menhir procede del bretón, idioma en el que significa “piedra larga“ y dolmen significa “mesa de piedra“.
El menhir es una única pieza de piedra, poco elaborada, que se hincaba en el suelo verticalmente. En ocasiones en solitario, otras veces en grupos lineales o formando círculos (como Los Almendres, en Portugal). Stonehenge, en Inglaterra, es uno de los ejemplos más conocidos de cromlech.

