
Nos encontraremos a la pequeña ciudad de Meissen en un recodo del río Elba. Lo primero que nos sorprenderá es un promontorio rocoso sobre el cual se encuentra el castillo de Albrechtsburg construido en el siglo X. Luego, nuestra vista se irá irremediablemente a las piezas de porcelana de Meissen que son casi la imágen de la ciudad.
Tener unas tazas de té con la famosa marca de las dos espadas, era un signo de categoría. Hoy la porcelana es aún uno de los recuerdos de viaje más buscados en Alemania. La fábrica de porcelana de Meissen ha producido piezas de enorme calidad desde 1710 cuando los secretos de la fórmula eran guardados en un laboratorio del mismísimo castillo de Albrechtsburg al que muy pocos tenían acceso.
El estilo de la porcelana de Meissen ha sido desde siempre muy exótico e innovador para la época. Sintió la influencia del arte oriental y estableció tres modelos de vajilla completa que fueron usados durante estos 3 siglos en las casas reales de Rusia, Francia o Inglaterra.









