Para quienes pasan muchas horas arriba de un avión y no siempre tienen la suerte de hacerlo en clase superior, hay artilugios como este asiento portátil que puede hacer el viaje más confortable.
Su secreto es una tecnologÃa avalada por usuarios de sillas de ruedas que alterna la presión del aire cada tres minutos en aquellos puntos donde el cuerpo toma contacto con el asiento del avión.
El sistema de cámaras y válvulas de aire favorecen la circulación para evitar el llamado sÃndrome de la clase turista, además de viajar con mayor comodidad.
Funciona con baterÃas con 50 horas de autonomÃa, lo suficiente para varios viajes. Se puede conseguir en Magellan´s.
En Diario del Viajero | Sobre el sÃndrome de la clase turista