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El Haddej: Un pueblo troglodita

El Haddej: Un pueblo troglodita
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El Haddej es un pueblo troglodita al sudeste de Túnez. Viene a ser lo que es hoy su vecina y famosa Matmata pero 20 años atrás, sin la llegada de La Guerra de las Galaxias y todo lo malo para la vida tradicional que supuso su internacional reconocimiento a nivel turístico.

Muchos de los locales se ofrecerán para llevarte a El Haddej. No hay autobuses ni louages que lleven a esta zona semi-deshabitada. Si dispones de tiempo, verdaderamente merece la pena relaizar el viaje a pie. Supone entre hora y hora y media y el camino, alejado de la carretera, bordea montañas de aspecto lunar que hacen del viaje mismo una aventura que añadir a la jornada.

Para llegar a El Haddej hay que retomar la cuesta que da inicio al pueblo de Matmata y tomar el sendero que vira a la derecha justo después de una tienda de cerámicas. A partir de ahí simplemente hay que seguir el sendero que nos llevará entre valles secos con algunos pequeños oasis de palmeras. Es posible que durante la caminata os encontreis al “tonto del pueblo”. Un chaval que ya posee fama por perseguir a los “guiris” que vienen de visita. Os pedirá dinares, fuego, cigarrillos, agua, etc. No os molesteis a echarlo a gritos. No va a servir de nada y os pondreis de mal humor innecesariamente. Resistirá siempre a escasos metros detrás vuestro persiguiendo vuestros pasos con una sonrisa desdentada. Es mejor ignorarlo y hacer ver que no lo escuchais.

Una vez en El Haddej, pensareis que se trata de un pueblo fantasma pero poco a poco empezareis a vislumbrar todas las casas que se sumergen bajo tierra, camellos y burros apostados en las casas y algún local se os ofrecerá para enseñaros el pueblo.

Hay tres cosas basicamente que ver en El Haddej: la prensa de aceite, la cueva del matrimonio y la típica casa troglodita. Acordad un precio para las tres y escoged al que mejor os parezca como guía.

La prensa de aceite se trata de una piedra enorme que daba vueltas merced a la fuerza motriz de un camello. Las cuevas del matrimonio son verdaderamente interesantes desde el punto de vista social. Merece la pena visitarla, no vereis ninguna boda real por supuesto pero sí vale la pena su visita para hacerse una idea del gran acontecimiento social que supone una boda para esta tribu.

Más información | Oficina Nacional de Turismo de Túnez

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