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Convento do Carmo, primer hotel histórico de Brasil

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En pleno centro de Salvador de Bahía, allí al norte de Brasil, quienes busquen un alojamiento de lujo, con mucho estilo y un costado histórico, podrán pasar sus vacaciones en el Convento do Carmo o Convento del Carmen. Sí, un convento de 423 años de antigüedad que hoy funciona como hotel. Claro que no es el único sitio que nació como hogar para religiosos y que hoy se ha convertido en un establecimiento hotelero. Sólo basta con recordar al Monasterio de Rocamador o el listado de los 10 monasterios donde retirarse que se dio a conocer aquí, en Diario del Viajero.

Considerado el primer hotel histórico del país, el edificio se alza en el famoso barrio Pelourinho y es uno de los atractivos de la ciudad. Esto es así debido a que aún conserva la fachada y las instalaciones originales que datan del año 1586 cuando comenzó su construcción, incluso antes de la construcción de la catedral de Salvador (1572). Perteneciente a la orden religiosa de las Carmelitas, el convento fue testigo de la historia de la ciudad casi desde sus comienzos. Ataques, saqueos y crecimiento.

Convento do Carmo

Hoy, el hotel utiliza las celdas de las religiosas para alojar allí a los viajeros que buscan confort y respirar la historia que esas paredes encierran. De esta forma, el Convento do Cormo combina lo antiguo de su construcción, su mobiliario y la decoración en la que sobresalen obras de arte de los siglos XVI al XIX, con lo moderno y lo tecnológico.

Así, las habitaciones cuentan con televisores de plasma, aire acondicionado, minibar y televisión satelital, entre otras comodidades. Por su parte, el hotel ofrece servicio de Internet, baño sauna, piscina, gimnasio y la promesa de una recomendable gastronomía.

El hecho de convertir diferentes edificios históricos en hoteles se ha popularizado en distintos países. Quizás por la falta de dinero o de iniciativa de los gobiernos como para recuperar esas joyas arquitectónicas que forman parte del pasado de cada país. Lamentable el hecho de que no quede otra alternativa que elegir entre ver a esos edificios deteriorarse o convertidos en otra cosa muy alejada de su verdadera finalidad. Aunque claro, entre ambas opciones, un hotel histórico es la más conveniente.

Sitio Oficial | Pestana En Diario del Viajero | Brasil

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