Compartir
Publicidad

Argentina: Paraíso para carnívoros

Argentina: Paraíso para carnívoros
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

Recibo un email de un amigo gallego viajando por Argentina. El estómago empieza a darme vueltas de centrifugado del hambre que me entra...

-"El menú sigue invariable", me dice, "Chuletones y vino. He probado la gastronomía regional pero paso de las gachas de maíz y derivados... Aunque solamente con una gloriosa excepción: La empanada de mondongo, que viene a ser una empandilla de estomago de vaca -sí, la de los callos-, con cebolla y tomate: ¡Algo increíble!"

Prosigue mi amigo deleitándose con los lujuriosos misterios de la carne: "Otra cosa que he probado y repetido hasta la saciedad son los chinchulines: parte del intestino degado de la vaca. Así, tal cual; asado en la parrilla. Delicioso. Y para seguir con el despiece de este amado animal, está la ubre a la parilla: nada más tierno en este mundo."

Luego empieza a hablarme de otro tipo de carnes, de esas donde la sangre todavía bombea del corazón y van cubiertas por una corta falda. "En Buenos Aires", me dice, "hay dos tipos de personas: los pijos, que son la imagen típica del Argentino del famoso chiste(*) y habitan por el centro. Y los demás: 8 millones de auténtico lumpen que habitan "la provincia": una especie de barrio de la Mina, que se extiende sobre una superficie igual que toda la provincia de Barcelona."

"Las pijas" me dice, "pues son eso: pijas. Todas están delgadísimas y van arregladísimas. No tuve oportunidad de establecer un contacto más próximo... todavía."

"Una mención aparte merecen las colegialas que hay por todas partes. No sé si habéis visto alguna vez la serie Rebelde Way: pues así, pero con las faldas más cortas. El otro día mi novia me comentó: "Estas niñas que salen de los colegios van así como muy provocativas, ¿no?". "Me alegró de no ser el único que lo pensara."

"Por lo demás, la gente que nos vamos encontrando por el camino son muy majos: todo el mundo es cultísimo. Aqui hay más librerías que bares (pero menos que parrillas, claro). Bueno, muchachos, os dejo que tengo que cebar el mate!"

(*) Chiste totalmente estereotipante sobre argentinos: ¿Cuál es el mejor negocio del mundo? ¡Comprar un argentino por el precio que vale y venderlo por lo que dice que vale!"

(**) Por cierto, la redacción de Diario del Viajero no se hace responsable en ningún momento de la opinión personal de este gallego por tierras argentinas.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos