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Humberstone, el pueblo fantasma del desierto de Atacama, Chile

Humberstone, el pueblo fantasma del desierto de Atacama, Chile
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En el desierto de Atacama, a finales del siglo XIX surgieron poblaciones como Humberstone o Santa Laura fruto de las explotaciones extractoras de salitre, abundante en esta región y que era usado para producir los fertilizantes que transformaron la agricultura de la época.

Lejos de los 3.700 habitantes que hace 150 años vivían en Humberstone, ahora es considerado uno de los diez lugares más fantasmales del mundo. Un destino que quién va a Iquique, al norte de Chile, no se quiere perder y que próximamente se podrá visitar de noche, guiándose con tan solo con la luz de una linterna.

La oficina salitrera de La Palma fue creada por una compañía peruana en 1872, floreciendo durante varias décadas al mismo nivel que lo hacía la extracción de salitre. Tras la Gran Depresión, en 1929, la demanda disminuyó y La Palma fue adquirida por otra empresa y rebautizada como Santiago Humberstone.

Humberstone siguió en decaimiento hasta que en 1960 fue completamente abandonado. Actualmente es uno de los lugares que los visitantes que acuden a Iquique, al norte de Chile, no se quieren perder, por el hecho de pasear por calles de un pueblo que parece sacado de una película del oeste y por la parte de historia chilena que reflejan sus casas, por las que parece no avanzar el tiempo.

Claro que hay otros que buscan vivir una experiencia misteriosa y esperan escuchar ruidos extraños, ver fantasmas o sentir la presencia de espíritus de los mineros que, según se dice en el lugar, no han abandonado el solitario pueblo en medio del desierto.

Las oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura están a 50 kilómetros de Iquique y en 2005 fueron inscritas en el listado del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Humberstone 1

Visita nocturna a Humberstone

Pero para experimentar más intensamente la sensación de soledad y abandono, próximamente se ofrecerán visitas guiadas por la noche, alumbrándose con las linternas de los visitantes. Bajo esta tenue luz y el frío del desierto, los pasos se mezclan con facilidad con los misteriosos ruidos de las casas deshabitadas de Humberstone.

A pesar de los saqueos y del tiempo que ha pasado desde que fue abandonada, al caminar por Humberstone se puede sentir cómo fue la ciudad hace más de un siglo. Sus edificios de madera como el teatro, la iglesia o el establo son todavía más aterradores al visitarlos por la noche. Incluso algunos trabajadores del museo ni siquiera se atreven a acercarse a alguno de ellos.

Fotos | Carlos Varela y Robin Fernandes
Vía | rpp
En Diario del Viajero | Transatacama: recorriendo en tren Atacama

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