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Los diques también pueden ser una obra de arte, como este de Vancouver
Arquitectura y Viajes

Los diques también pueden ser una obra de arte, como este de Vancouver

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Una obra de ingeniería no tiene que ser necesariamente bonita e inútil o fea y útil. Un proyecto en Vancouver rompe con este supuesto binario y combina elementos de ambas dimensiones con nuevas formas de concebir la ecología y la hidrología del paisaje.

Los espigones suelen ser algunas de las piezas más estéticamente brutas de la infraestructura concebida para gestionar el agua, pero Metamorphous, de Paul Sangha, se ha convertido en un dique que también es una pieza de arte público.

Metamorphous

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Su estructura de hormigón y acero protege las casas en la costa de la bahía. Las plantaciones y las rocas colocadas estratégicamente crean un borde más poroso, ralentizando el flujo de agua y el depósito de sedimentos, y facilita la construcción de una nueva playa de arena.

El proyecto comenzó en diciembre de 2012, cuando Vancouver fue azotada con mareas récord. Llamar a un arquitecto paisajista para diseñar un malecón no es la opción más intuitiva, pero la firma de Tanwar había trabajado recientemente en el vecindario, y tiene una larga cartera de proyectos de paisaje costero de alta gama.

Trabajando con un biólogo e un equipo de ingenieros, los arquitectos paisajistas comenzaron colocando cantos rodados a lo largo de la costa (el área entre marea baja y marea alta) y añadiendo plantaciones como pastos de dunas y arbustos de pino que reducirían el flujo de agua hacia las casas y alentarían a depositar arena.

Su geometría angular y facetada proviene de las formaciones locales de arenisca y el símbolo definitivo de la inmovilidad obstinada frente a las olas que se estrellan.

lala

Al igual que cualquier costa, el malecón no será un objeto estático. Su caparazón Corten eventualmente se disolverá después de 75 o 100 años, por lo que es tan mutable como el resto de los cantos rodados que mitigan el agua en la playa.

Pequeños espacios verdes intersticiales a lo largo de la orilla del agua hacen que el paisaje sea hospitalario y acogedor, algo que no se puede decir acerca de diques de concreto duros, manchados con graffiti, que podemos encontrar en el resto de ciudades.

El muro, de 13 pies de alto en su extremo occidental y 6 pies en su extremo oriental es una obra de arte útil que merece ser contemplada. Además, Tanwar dice que el coste económico de Metamorphous es comparable a un malecón estándar. El total (incluido el paisaje circundante) ascendió a aproximadamente 650.000 dólares canadienses, o aproximadamente 478.000 dólares americanos.

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