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Phnom Penh, emergiendo de las cenizas

Phnom Penh, emergiendo de las cenizas
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Como si tu futuro estuviera ya escrito, el día que llegues a Phnom Penh, la capital de Camboya, te encontrarás a más de 40 taxistas esperando tu llegada. De entre los tuk tuks, los taxis, las motos y las bicis que se amontonarán, te atosigarán y te perseguirán sin miramientos ni piedad, escogerás uno de ellos, por simpático, por menos pesado o porque fue el primero en aceptar los escasos dólares que ofreciste. Le pedirás que te lleve al hostal que te sedujo más en la guía o te dejarás llevar por las indicaciones de ese “amigo” que tanto llevaba esperando tu llegada.

Phnom Penh todavía está emergiendo de las cenizas. Sin duda, tardará unos cuantos años en convertirse en lo que podría haber sido de no ser por una guerra civil, la locura de Pol Pot, los americanos, los vietnamitas, etc. hasta llegar a finales de los noventa.

70 años de guerra en guerra durante un siglo es para meter a la población entera en un psiquiátrico colectivo.

Phnom Penh, ciudad donde confluyen tres ríos, ha sido bañada de sangre durante tres décadas y prácticamente la mayoría de las visitas que se pueden hacer se relacionan con la sangrienta historia de este país. Los Killing Fields, la prisión de Tuol Slang donde más de 17.000 personas fueron torturadas y exterminadas bajo la locura de los Khmer Rouge. Al menos no olvidan la historia y no la dejan aparcada a un lado, de todas maneras las cosas de palacio camboyano van despacio y todavía no existe fecha para juicio.

Lugar de paso, Phnom Penh te servirá para conocer otros viajeros y planear tus incursiones por Angkor Wat, Sihanoukville, el Mekong o algun país cercano para salir de la barbarie humana que todavía se respira en esta ciudad.

Se recomiendan los hostales cerca del río; por seguridad, ambiente, comida y su buena relación de calidad precio.

Más información | El genocidio camboyano en Wikipedia

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