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Cuatro viajeras excepcionales que lo apostaron todo para cumplir su sueño

Cuatro viajeras excepcionales que lo apostaron todo para cumplir su sueño
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HOY SE HABLA DE

Todos estamos acostumbrados a leer épicos relatos de viajeros que han dado la vuelta al mundo o han estado involucrados en aventuras que dejarían a Indiana Jones a la altura del betún.

Sin embargo, el mal llamado sexo débil también ha protagonizado gestas viajeras tan o más espectaculares que la de los hombres. Sirva la siguiente lista para ponerlas en justo equilibro con ellos. A continuación, pues, cuatro viajeras excepcionales que lo apostaron todo o casi todo para cumplir su sueño de ir más allá de lo que nadie había ido.

La mujer a camello

En 1977, Robyn Davidson llevó a cabo una impresionante travesía de 2.700 kilómetros a través de los desiertos australianos hasta llegar al océano Índico. Lo más llamativo es que la travesía la hizo exclusivamente a pie y en camello. Y solo con 27 años de edad.

En 2013 se estrenó una película basada en su aventura, El viaje de tu vida, dirigida por John Curran y protagonizada por Mia Wasikowska (aunque Julia Roberts y Nicole Kidman llevaban años ambicionando el papel).

La reportera total

Martha es el equivalente a Tintín pero en mujer, y además en una época en la que las mujeres se dedicaban a quedarse en casa para hacer la comida. Martha recorrió medio mundo consignando los hechos históricos más importantes del siglo XX.

Asistió a la primera sesión del juicio de Nuremberg tras haber contemplado en primera persona el horror del campo de concentración de Dachau, viajó a Tierra Santa tras la proclamación del Estado de Israel, se instaló en Roma en los 50 después de huir avergonzada de la Caza de Brujas, visitó Polonia para descubrir cómo era la vida de los jóvenes detrás del Telón de Acero. Podéis leer toda su aventura en Los viajes de Martha Gellhorn: siempre pesaba 56,5 kg y su lema era "ir a otro país, otro cielo, otro idioma, otro escenario"

La mujer de la costa oeste

Eran árboles altos, pero yo estaba en una posición aún más alta: por encima de ellos, en una escarpada ladera en el norte de California. Momentos antes me había quitado las botas de montañismo, y la del pie izquierdo había caído entre esos árboles al volcarse sobre ella la enorme mochila, salir catapultada por el aire, rodar hasta el otro lado del sendero pedregoso y despeñarse por el borde. Tras rebotar en un afloramiento rocoso a unos metros por debajo de mí, se perdió de vista entre la enramada del bosque, donde ya era imposible recuperarla. Atónita, ahogué una exclamación, pese a que llevaba treinta y ocho días en medio de aquella agreste naturaleza y a esas alturas sabía ya que cualquier cosa podía ocurrir, y que ocurriría. Pero no por eso dejaba de asombrarme cuando por fin sucedía.

Este es un fragmento del libro autobiográfico de Cheryl Strayed. Nacida en 1968, Strayed había trabajado como camarera, defensora de la juventud, organizadora política, empleada de oficina y técnico de emergencias médicas, pero nunca creyó que iba a saltar a la fama por una aventura que llevaría a cabo para reconstruir el rompecabezas de su vida. Su historia de 4000 kilómetros, siempre acompañada de con Monstruo, una descomunal mochila que pesaba más que ella, fue plasmada en su libro Salvaje, traducido a más de treinta idiomas.

Completamente sola y sin experiencia, a fin de superar su traspiés vital y la muerte de su madre, Cheryl recorrió el camino de las Cumbres del Pacífico, una ruta de senderismo que recorre toda la costa oeste de los Estados Unidos, desde el desierto Mojave en California y Oregon al estado de Washington.

La vieja que salió por ventana y dio la vuelta al mundo

En 2003, Rosie Swale-Pope emprendió su carrera para recaudar fondos para una ONG después de que su marido falleciera. Rosie abandonó su casa, en Tenby, Gales, e imprimió su huella en la baldosa. Al regresar de nuevo a su casa, imprimió su huella de llegada. Así ambas huellas están juntas, aunque entre la una y la otra haya más de 32.000 kilómetros de aventuras.

Esta británica de 61 años llevó a cabo su hazaña en 2008, y pretende que su gesta quede registrada en el Libro Guinness de los Récords como la primera mujer en dar la vuelta al mundo a pie.

Imágenes | PetrFromMoravia

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