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Excursión opcional: Abu Simbel

Excursión opcional: Abu Simbel
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Al leer un folleto de viajes, o escuchar los consejos de nuestro agente de viajes, surge siempre el tema de las excursiones opcionales.

La programación normal de los viajes organizados, nunca alcanza a abarcar todos los atractivos del destino elegido. Siempre hay algo más por descubrir. Las excursiones opcionales se organizan para completar la visión básica que tiene el turista que visita un lugar. Ahora bien, hay veces en que ésto de ser "opcional" no debe dar la imagen de "superfluo". De hecho, algunas de estas excursiones merecen en sí mismas el viaje hasta ese destino.

Hoy hablamos de una de ellas: Abu Simbel. A los viajeros que se desplazan hasta Egipto, seguramente les sugerirán (a veces con escaso énfasis o mucho desconocimiento) esta excursión. Datos en contra: para los que estén en El Cairo es lejos y cara; para los que estén por el sur, hay que madrugar demasiado ( y sigue siendo cara). Pero absolutamente imperdible. Abu Simbel significa la montaña pura. Es un complejo de dos templos excavados en roca (speos) ordenados construir por Ramses II en las fronteras de su imperio con la nación nubia. El templo mayor de Abu Simbel es uno de los mejor conservados de todo Egipto. Se encuentra al sur del país, a unos 300 kilómetros de la ciudad de Aswan y más de 1000 de El Cairo.

Debido a la construcción de la presa de Aswan y el consecuente aumento del nivel del río fue necesario reubicar los templos que se hallaban a su orilla. Se llevó a cabo una inmensa obra de ingeniería que, con el aporte de varios gobiernos, lograron desmontar los templos (y su montaña) y elevarlos unos 200 metros hasta su actual localización, como si de un puzzle se tratara.

El gobierno de EEUU, entonces encabezado por John F.Kennedy, fue uno de los impulsores de la obra, y Egipto agradeció este apoyo donándoles el fabuloso templo de Dendur que puede verse en el Metropolitan Museum de New York.

Esta excursión puede realizarse en avión desde El Cairo o en autocar desde Aswan. Quienes tengan la oportundad de hacerlo desde el sur, tendrán suerte de vivir un amanecer en el desierto durante el camino, ya que hay que estar en los templos a primera hora para evitar el calor seco y durísimo del mediodía.

Además de los templos, cuyas estatuas gigantes en las fachadas miran desafiantes hacia la antigua Nubia, puede visitarse la obra que los sostiene.

Más información | Turismo en Egipto

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