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Mitos viajeros: no, la absenta no te hará ver un hada verde

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Cuando viajamos solemos intentar familiarizarnos con la gastronomía local, y también con la bebida. En ese sentido, miles de personas que viajan por Holanda, Francia o Suiza deciden probar absenta y, así, sumirse en un estado lisérgico que ha inspirado a artistas durante siglos y que, con suerte, te permite ver un hada verde y otras imágenes surrealistas.

La realidad, sin embargo, es un poco más simple: la absenta es solo un licor, nada más.

Alimentando el mito

Ernest Hemingway define esta bebida como “una alquimia líquida que cambia las ideas”. Según Oscar Wilde: “Después del primer vaso, uno ve las cosas como le gustaría que fuesen. Después del segundo, uno ve cosas que no existen. Finalmente, uno acaba viendo las cosas tal y como son, y eso es lo más horrible que puede ocurrir".

Entre los escritores que consumieron absenta alegremente están Edgar Allan Poe, Paul Verlaine, Victor Hugo, Jack London, Arthur Rimbaud o Charles Baudelaire. Siempre se ha dicho que fue bajo los efectos de la absenta que una tarde de 1888 el pintor holandés Vincent Van Gogh se cortó el lóbulo de la oreja para entregárselo a una prostituta.

Y que el principal ingrediente de la absenta es el ajenjo, contiene tuyonas, un principio activo que en dosis excesivas produce alucinaciones y daños cerebrales. Lo que incluso ha provocado su ilegalización en algunos casos. El problema es que todo esto no es más que una exageración jalonada de medias verdades.

¿Qué es realmente la absenta?

La absenta, ese legendario licor de connotaciones bohemias y románticas, propio de artistas y canallas, nació en Suiza, en el pequeño pueblo de Couvet, en la región suiza de Val-de Travers. En su origen fue un tónico medicinal a partir del ajenjo, hinojo y anís verde. Durante muchos años el uso de la absenta fue medicinal y se ofrecía a las tropas francesas para bajarles la fiebre.

La absenta es sólo un licor, sin propiedades alucinógenas de ningún tipo, salvo las propias de los licores fuertes (y una buena dosis de sugestión por parte de consumidor que cree que toma una droga).

Incluso se han analizado botellas del siglo XIX de absenta, por si la absenta original difiriera en algo de la absenta actual. Pero nada, ni por ésas. Un 70 % de alcohol es el único responsable de su capacidad de producir ebriedad. ¿Que contiene tuyonas? Claro, como otros licores, como el vermouth. Así que si tenéis alguna alucinación, hada verde incluida, será porque habéis bebido demasiado alcohol. Dado que la absenta tiene un porcentaje muy elevado de alcohol, hay que beberla con más moderación de lo habitual.

Si os atrevéis, París es una ciudad muy surtida en cuanto a locales donde probar absenta. Con un impresionante 25 diferentes tipos de absenta, Vert d'Absinthe, en 11 rue d'Ormesson, podréis llevar a cabo todo el ritual antes de tomarlo, como mandan los cánones. La Fée Verte, en 108 rue de la Roquette, también constituye el típico lugar en el que podemos imaginar a los grandes artistas y escritores de París disfrutando de su pequeña dosis de absenta.

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