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América en moto. Recuerdos de una vuelta al mundo. De Tailandia a Filipinas

América en moto. Recuerdos de una vuelta al mundo. De Tailandia a Filipinas
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En Bangkok todo me resultó nuevo y brillante comparado con India o Nepal, pero el calor húmedo era tremendo. Empapado en sudor, di una vuelta por Kahosan Road. Un ruidoso hervidero para turistas de mochila donde ha brotado un bosque de buscavidas, vendedores de falsificaciones y merchandising barato y procaz. Pat Pong es la calle de los clubes de alterne. Las chicas esperan disciplinadamente en la puerta de los garitos. Cuando ven aparecer un grupo de posibles clientes, saltan como resortes y enseñan catálogos plastificados con una galería terrible de rostros de muñeca embadurnados de maquillaje y Photoshop.

Bangkok es también la ciudad de los mercados flotantes y la comida callejera. Por todos lados hay tenderetes donde venden fruta, café, dulces, bocadillos, salchichas, arroz, más fruta, más café, más dulces, más bocadillos, más salchichas y más arroz. La vida urbana orbita en torno a la comida. Por la noche encuentro un figón en la calle Rama IV. El calor es tenaz pero la cerveza Chang está fría. Me atiende una señora bajita, regordeta, de unos cincuenta años. Está borracha como una cuba. Dice que quiere ser mi amiga. Se golpea el corazón con el puño. Efectivamente, siente algo por mí. Yo también siento algo. Mucho calor. Cada vez más. Más cerveza fría, por favor, o me derrumbaré al lado de los perros callejeros que vagabundean a mi alrededor. “Bienvenido a Asia”, me dije antes de quedarme profundamente dormido sobre el catre de mi pensión.

SUMATRA, AVENTURA REAL

sumatra

Y Asia se hizo eterna. Pasé cuatro meses saltando de isla en isla. Cruzar a Malasia fue sencillo, pero no hay servicio de ferries con Indonesia. Hube de meter la moto en un frágil barco de cabotaje gobernado por una tripulación de verdaderos piratas. Aparecí en Sumatra, la sexta isla más grande del mundo y frecuente pasto de terremotos, erupciones y tsunamis. 2500 kilómetros de selva, lluvia torrencial y total ausencia de infraestructuras y alojamientos. El viaje se tornó de nuevo una aventura total en la que las jornadas interminables se sucedían y la vida se salvaba milagrosamente casi a cada kilómetro.

niña

A cambio, pude comprobar con asombrada felicidad que aún quedan lugares puros sobre este planeta. Alcanzado el extremo sur, salté a Java y me sumergí en la promiscuidad de Yakarta, una caótica urbe de 18 millones de personas. Allí logré embarcar en un surrealista barco que llevaba camiones a Borneo. 250 personas, seis retretes y dos días de navegación por delante.

barco

BORNEO, TERRITORIO INEXPLORADO

Borneo, segunda isla más grande del mundo, hogar de los últimos orangutanes salvajes, territorio compartido por tres Estados: Indonesia, Malasia y el Sultanato de Brunei. Atraqué en lado occidental y hube de cruzar de un extremo al otro para arribar a Sandakan, en la punta nororiental de la región de Sabah, que un día fue parte de la soberanía española hasta que se produjo la derrota ante los Estados Unidos de 1898 y se perdieron Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

campesino

Desde Sandakán zarpó el astroso paquebote que lleva pasajeros a Zamboanga, en la conflictiva región filipina de Mindanao. No se puede decir que sea un crucero de placer pues la embarcación se usa fundamentalmente para deportar a los muchos filipinos que emigran ilegalmente. Tras pasar, eso sí, una temporada encarcelados. De modo que crucé a Filipinas rodeado de setenta expresidiarios. Pero valió la pena. Me convertí así en el primer español que en 400 años llegaba a Filipinas en una expedición terrestre. Ni en moto, coche, bicicleta o caballo.

EL PRIMERO DE FILIPINAS

borneo

Filipinas era el verdadero objetivo de mi Ruta de los Exploradores Olvidados. Allí perdió la vida el gran Fernando de Magallanes. Cuando arribó a lo que llamó Islas del Poniente lo peor de su travesía estaba hecho. De 5 navíos y más de 250 hombres que salieron en 1517 de Sanlucar de Barrameda regresaron 18 enfermos a bordo de un maltrecho cascarón.

lago

Elcano logró concluir el viaje. Lo sabemos gracias al cronista a bordo: el veneciano Pigafetta, que apuntó cada detalle. A él le debemos también la primera constancia notarial de que se puede robar o perder un día al tiempo. Llegados el 9 de julio a Cabo Verde, en la costa occidental de África, preguntaron a los portugueses qué día era. “Jueves”, respondieron, para gran sorpresa de Pigafetta, cuyo puntilloso diario señalaba miércoles. El viaje hacia occidente les había hurtado un día entero de su vida.

volcan

Saltando islas llegué hasta Luzón. No hay muchos coches. El país es muy pobre. En cuanto te apartas veinte metros del arañazo asfaltado de la ruta principal, aparece la senda de barro, las casas sin saneamiento, las vacas, los perros, los gallos y los críos descalzos.

manila

Poco a poco fui acercándome a Manila. Cuando entré en la zona amurallada de Intramuros lo encontré como el símbolo de mi victoria contra las dificultades de un viaje en moto alrededor del mundo. El monumento al 400 aniversario de la expedición de Legazpi en 1564.

niño

Miguel López de Legazpi no era marino cuando recibió la encomienda del Virrey de la Nueva España de comandar una flota que colonizase Filipinas. Hidalgo segundón, estudió para letrado, se hizo notario en Guipuzcoa. Marchó a America para prosperar, Gracias a su buen saber de leyes y procedimientos, siguió escalando como alto funcionario hasta enriquecerse y ser Alcalde Mayor de Ciudad de Méjico. Tenía casa, hacienda, familia y la vida más que resuelta. Podía haberse negado. ¿Por qué no lo hizo?

niño

Vendió todo. De su propio dinero armó una flota en la que reclutó a sus familiares. El oscuro burócrata arriesgó cuanto tenía en pos de un sueño. Y lo consiguió. Su viaje fue un éxito. Pacificó las islas, firmó tratados y fundó Manila. Pero la vida es eso que te pasa mientras planeas otras cosas y Miguel López de Legazpi no disfrutó los premios de su esfuerzo. Murió arruinado en Manila en 1572 sin saber que Felipe II le había nombrado Gobernador Vitalicio de Filipinas con una jugosa renta.

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Filipinas

Fotos:Miquel Silvestre Videos:Canal de Youtube de Miquel Silvestre Más en Diario del Viajero: Tailandia.

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