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Misiones Jesuíticas en Bolivia

Misiones Jesuíticas en Bolivia
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Desde hace algún tiempo venimos publicando sobre turismo solidario y, asimismo, sobre sitios declarados como Patrimonio del a Humanidad por la UNESCO (India, Chile, Turismo solidario)

Tenemos la oportunidad de aunar ambos conceptos en muchos de esos sitios que, por su ubicación, la sóla presencia de turistas involucra un ingreso económico que, de otra forma, no tendrían y que necesitan para su desarrollo.

Hablamos hoy de las Misiones Jesuíticas de la Chiquitania, en Bolivia. Sabemos que los Jesuitas realizaron su tarea desde los principios de la colonización en América. Para ello,crearon reducciones o pequeñas ciudades en los actuales territorios de Bolivia, Paraguay, Perú y Argentina, donde evangelizaron y educaron a los indígenas de la región. Con el paso de los siglos, las reducciones jesuíticas fueron ganando espacio económico y político en las nuevas colonias... pero éso es historia para otro momento.

Entre 1696 y 1760, fueron levantadas 6 reducciones en la región boliviana de Chiquitos. Inspiradas en el estilo arquitectónico del siglo XVI. Con las herramientas y materiales de la zona, se contruyeron verdaderas obras de arte allí donde nada parecía posible.

Las reducciones de San Francisco Javier, Concepción, Santa Ana, San Miguel, San rafael y San José siguen aún hoy en pie y hay sido consideradas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde 1990.

San Francisco Javier: está ubicada al oeste y fue la primera de las reducciones de Chiquitos. Hoy en día es un pequeño pueblo que conserva algunas de las características de la arquitectura jesuítica doméstica. Sobrevive de aquella época la escuela, la iglesia y la obra del padre Martin Schmidt, misionero que fue arquitecto, compositor y músico.

Concepción: fundada en 1709 aunque no fue establecida en forma permanente sino hasta 1722. Su iglesia, comenzada en 1725, es otra de las obras del padre Schmidt.

Santa Ana: fudada en 1755. La construcción de su iglesia llevó desde 1768 hasta 1831, aún después de la expulsión de los Jesuitas de América. Su riquísima decoración interior, especialmente su altar mayor y el púlpito, son obras maestras en toda América.

San Miguel fue establecida en 1721. La iglesia, levantada en 1750, fue realizada según el diseño del Padre Johan Messner y es rica en detalles arquitectónicos de gran calidad y notable ejecución.

San Rafael sólo conserva de su pasado jesuita la iglesia, de 1750 y diseño del Padre Schmidt. Se distingue por su galería exterior y su campanario de madera. Los muebles que contiene, elaborados por manos indígenas y con gran maestría, integran un conjunto de calidad superior junto con el altar mayor, el púlpito y sus adornos de oro. Fue restaurada en 1972.

San José, fundada en 1698 es una de las más interesantes de esta zona boliviana. Cuenta con 4 capillas para procesiones en los ángulos de su plaza. Si bien este conjunto religioso excepcional sufrió modificiaciones especialmente en el siglo XVIII, puede apreciarse la calidad y belleza de las obras. Digno de mención es la capilla funeraria construída en 1748 y la Casa de los Padres jesuitas de 1754.

Como decíamos en un principio, turismo y solidaridad pueden aunarse al visitar estas obras maestras del Arte Colombino.

Más información | Viaje a las Reducciones Jesuíticas en Bolivia

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