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Las siniestras piedras del hambre que están emergiendo en Europa
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Las siniestras piedras del hambre que están emergiendo en Europa

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Mientras Europa ha pasado un récord temperatura este verano de 2018, algunas cosas extrañas están sucediendo que nos avisan de que el cambio climático es más problemático de lo que creemos.

Las rocas conocidas como "piedras del hambre" están reapareciendo en República Checa después de una prolongada sequía que afecta a Europa Central.

Aviso pétreo

Estas piedras de hambre tradicionalmente se asientan debajo de la línea de flotación del río Elba mientras atraviesa la ciudad de Děčín en el norte del país, pero con niveles de agua que alcanzan niveles récord en Europa, las rocas y las palabras talladas en ellas han sido expuestas a la luz.

Se trata de las llamadas “Hungerstein” o “Piedras del hambre”, que tenían como propósito advertir a la comunidad que el nivel del agua había bajado tanto que estaba en riesgo la agricultura y la producción de alimentos.

En las condiciones actuales, más de una docena de las piedras del hambre se pueden ver alrededor de Děčín, registrando los bajos niveles de agua de hace años y siglos, sugiere un estudio de 2013 sobre sequías históricas en Chequia.

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El más antiguo y famoso de estos monumentos, conocido simplemente como "Hunger Rock", según la guía turística de Děčín, contiene una inscripción que data de 1616, que dice: "Wenn du mich siehst, dann weine" (Si me ves, llora). Cuánta razón.

Si bien la inscripción legible más antigua en esta piedra particular de hambre es de 1616, la roca conmemora numerosas sequías que datan de 1417.

Una piedra del hambre en Alemania registra las condiciones ese año en términos no más felices: "Si vuelves a ver esta piedra, llorarás, por lo poco profunda que estaba el agua en el año 1417". Otras dicen cosas como "lloramos, lloramos, lloramos" y "quien una vez me vio, lloró. El que me ve ahora llorará".

Las razones de tales ataques nefastos de llanto podrían ser numerosas. Cuando llegaba la sequía y el calor, no solo había una mala cosecha, sino que también había carestía de alimentos y los precios eran altos. Y a medida que el nivel del agua se hundía, el transporte fluvial se hizo más difícil, amenazando el sustento de las familias que vivían a lo largo de la costa.

Que estos avisos, además de ser interesantes de visitar, contemplar y fotografiar, nos sirvan para ponernos en guardia y nos preocupemos un poco más de los problemas del medioambiente.

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