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Catedral de Ulm: la iglesia más alta del mundo

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Las torres de las iglesias suelen darnos un punto de vista privilegiado ya que se encuentran ubicadas en el corazón de los cascos históricos de las ciudades que visitamos, y nos regalan una "vista de pájaro" única. La Torre de la Catedral de Ulm, en Alemania, es un caso especial ya que es la torre de la iglesia más alta del mundo, con lo cual las vistas están aseguradas.

Si tienes suficientes piernas para subir los 768 escalones llegarás a la altura máxima permitida, unos 150 metros desde el nivel de la calle. Sin embargo, la torre sigue un poco más: hasta los 161,53 m. Con esos datos llega a tener el título de "la catedral más alta del mundo". Fue comenzada a construir en el siglo XIV en estilo gótico aunque no se terminó sino hasta el siglo XIX. Si bien fue planeada como iglesia católica, luego de la Reforma de Lutero en 1529 pasó a ser una iglesia Luterana.

Y detrás de semejante torre hay una interesante historia.

En 1376 el Emperador Carlos IV hace una visita a la ciudad de Ulm. Haciendo uso de su "real gana", prohibió a los ciudadanos de esta próspera ciudad de comerciantes, el acceso a "su" iglesia que se hallaba fuera de sus murallas. La gente de Ulm no se dejó amedrentar y decidieron construir una iglesia dentro de la ciudad. Y no una cualquiera, sino que para vencer a sus eternos "rivales" de la ciudad de Colonia (con quien rivalizaban en rutas comerciales y prestigio social), decidieron que la nueva iglesia fuera un poco mas alta que la Catedral de Colonia.

El proyecto era muy ambicioso para una población no muy grande, pero viable teniendo en cuenta su potencial económico y que sus habitantes tenían fama de "cabezones". Según cuentan por ahí, el alcalde cubrió la primera piedra con cien florines de oro que sacó de su propia bolsa, y fue imitado por los representantes de las familias burguesas de Ulm, por los ricos comerciantes y por el pueblo llano que arrojaron monedas de oro y de plata sobre aquella piedra para demostrar la riqueza de Ulm. Y así siguieron la obra a fuerza de donaciones. Cada vez que se ganaba una ruta, o un logro económico traía mas fortuna al pueblo, se acometían nuevas ampliaciones y decoraciones de la ya iglesia luterana. Y así, hasta que la última piedra se colocó en 1890.

La subida por una escalera caracol, pondrá a prueba tu estado físico, pero también te dará algunas vistas impresionantes tanto del interior como del exterior a través de las aberturas de su abigarrada arquitectura.

Foto | Hans Splinter En Diario del Viajero | Torre Dom, Utrecht

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