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Diario del Viajero se va a las islas Eolias

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Diario del Viajero se puso la mochila a la espalda y emprendió un viaje al corazón del Mediterráneo. Concretamente a las remotas islas Eolias. Durante los próximos días os iremos contando lo más recomendable de un viaje a un lugar extraño, inspirador, remoto y, aunque no lo parezca, tan próximo físicamente a Italia y al estilo de vida del siglo XXI.

Para situarnos un poco, las Eolias son una pequeña constelación de siete islas volcánicas situada al noreste de Sicilia, ávidamente estudiadas por vulcanólogos desde el siglo XVIII. Actualmente, las Islas Eolias están plenamente entregadas al turismo, aunque gracias a su inquietante orografía, riquísima historia y a sus volcanes todavía activos conservan parte de la mística adquirida durante los siglos.

En verano, las Islas Eolias suelen cumplir con las premisas básicas de un turismo estival de playa y naturaleza, pero el ejercicio de un viaje a finales de octubre es más que interesante. Las Eolias en invierno pueden llegar a ser un mundo opuesto. Lejos de la masificación habitual de la temporada alta, las islas nos ofrecen un entorno más salvaje y arbitrario a causa de la cambiante climatología, y especialmente una calma absoluta y un contacto profundo con su particular entorno natural.

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Las Islas Eolias, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, nos invitan a un viaje en movimiento.

Cada una de las siete islas del archipiélago –Lipari, Salina, Vulcano, Stromboli, Panarea, Alicudi y Filicudi- poseen entornos y ofertas bastante diferentes, a pesar de su proximidad.

Con 8.000 habitantes, Lipari es a mucha distancia la isla más poblada, el centro físico y mental de las Eolias. Vulcano acoge principalmente un turismo de reposo terapéutico gracias a sus fangos volcánicos y playas de agua templada, y en Salina encontramos la placidez del contacto con una naturaleza desbordante. Alicudi y Filicudi son dos islas escarpadas y prácticamente salvajes, vetadas a cualquier vehículo porque en ellas no veremos ni una sola carretera y sí muchos escalones. Por su parte, Panarea probablemente represente mejor el tópico del turismo de playa, y sobre Stromboli bastará recordar que es un volcán en permanente actividad, lo cual supone un aliciente por sí solo.

Más información | Islas Eolias

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