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La historia del Osito Paddington y dónde encontrarlo en la estación del mismo nombre

La historia del Osito Paddington y dónde encontrarlo en la estación del mismo nombre
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La Navidad de 1956, un camarógrafo de la BBC buscaba un regalo económico para su esposa. En un escaparate vio un pequeño oso de peluche y sus ojos tristes le enternecieron. Lo llevó a su casa y escribió un par de historias que acompañaron el regalo navideño. No estaban pensadas para niños, pero desde su primera publicación en octubre de 1958 se convirtió en el libro favorito de los niños ingleses.

Las ideas de Michael Bond se combinaron con las imágenes de la ilustradora Peggy Fortnum para darle vida al Osito Paddington. Recibió este nombre porque Bond y su esposa vivían en aquel entonces cerca de la estación Paddington de Londres. A partir de entonces, este osito es un acompañante de la infancia de los niños británicos. Y no pocos adultos lo llevan en su maleta para fotografiarse con él alrededor del mundo.

Así lo describe Michael Bond:

"La gran ventaja de tener como personaje central a un osito, es que puede combinar la inocencia de un niño con la sofisticación de un adulto. Paddington no es el tipo de osito que se iría a la luna, sus patas están bien firmes sobre la tierra. Se involucra en situaciones cotidianas. Tiene un profundo sentido de lo que está bien y lo que no lo está y no se lleva bien con la burocracia ni sigue las reglas tontas con que los humanos nos rodeamos. Como oso, puede vivir sin estas reglas. Paddington es un oso humanizado, pero no podría ser "humano". Simplemente, no funcionaría."

¿Dónde encontrar al Osito Paddington?

Entre las curiosidades de Londres encontramos que en la Estación de trenes King's Cross podemos embarcar simbólicamente en el Expreso a Hogwarts como Harry Potter en el Andén 9 y 3/4. En el caso del Osito Paddington también nuestra cita será en una de las clásicas estaciones de trenes londinenses.

Por supuesto... en la Estación Paddington que le dio su nombre. Junto a la escalera mecánica de ascenso a la plaza de comidas encontrarás la estatua del famoso osito. Seguramente estará acompañado por algún pequeño posando para una foto de recuerdo. O de un adulto con alma de niño.

Foto | Lifestyleflash En Diario del Viajero | Monumentos de cuento: la Sirenita, el Principito y Caperucita Roja

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