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Las sorprendentes estatuas de Bratislava (Eslovaquia)

Las sorprendentes estatuas de Bratislava (Eslovaquia)
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Bratislava es la capital de Eslovaquia. Una ciudad sorprendente, con un bello casco histórico y unos precios ajustados, que nos permiten disfrutar la estancia al máximo. Además, se encuentra a tan solo una hora de viaje (en autobús o en barco por el Danubio) de la capital austriaca, Viena.

Precisamente dentro del centro histórico, escondidos por las callejuelas medievales, nos encontramos con personajes de lo más curioso… fundidos en metal. Y es que Bratislava cuenta con un puñado de estatuas en poses de lo más diverso, que ponen una nota de color en la ciudad desde los años 90, cuando Eslovaquia trataba de sacudirse el gris pasado comunista.

El más popular probablemente sea Čumil, el bonachón trabajador que asoma por la alcantarilla. Con esa cara pícara, no se sabe muy bien si simplemente observa a los viandantes o lanza alguna mirada por debajo de las faldas de las señoras. Para evitar despistes de los conductores, existe una señal de tráfico advirtiendo de su presencia entre las calles Rybárska brána y Panská.

Estatua de Bratislava

Otro personaje de la calle Rybárska brána es el bello Ignaz, que saluda a las damas levantando su sombrero de copa. Está basado en un personaje real que vivió en Bratislava a principios del siglo XX: un mendigo que siempre vestía un traje impecable y acostumbraba a saludar y regalar flores a las mujeres, del que se dice que perdió la cabeza por un amor no correspondido.

Estatua de Bratislava

En la plaza mayor de la vieja Bratislava (Hlavné námestie) nos encontramos a un soldado francés vestido como Napoleón, apoyado en un banco. Bratislava fue atacada por las tropas napoleónicas en dos ocasiones, y el propio caudillo francés estuvo en la ciudad en 1809. Según la leyenda, la estatua representa a un soldado herido que presuntamente se enamoró de una enfermera eslovaca y se quedó allí a vivir.

Estatua de Bratislava

Finalmente, en la calle Laurinská acecha detrás de una esquina el terror de los famosos: el paparazzi. Paradójicamente, este fotógrafo es uno de los personajes más retratados por las cámaras de fotos ajenas.

Imágenes | Wikimedia Commons, Ignacio Munguía

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