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La Mona Lisa es el cuadro más famoso del mundo... pero solo desde hace unos pocos años
Museos

La Mona Lisa es el cuadro más famoso del mundo... pero solo desde hace unos pocos años

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Una de las epifanías más agudas que he sufrido viajando fue cuando me puse delante de la Mona Lisa, tras acceder al museo de los museos: el Louvre. Primero fue desconcierto. ¿Por qué hay tanta gente aquí? Luego sorpresa: cuando logré atisbar el cuadro, apartando cuerpos y cabezas como si fuera un jugador de Rugby, me di cuenta de que el cuadro era mucho más pequeño de lo que había creído.

Finalmente, me llegó una reflexión propia de mi carácter: maldito gregarismo, maldita gente aborregada, malditos museos donde todo el mundo avanza con el hieratismo del que se cree culto dedicando unos segundos a cada una de las 500 o 1 000 obras de arte que va a ver en una sola mañana. Ahora, ya reposada la experiencia, puedo profundizar en el cuadro más famoso del mundo. Y he descubierto cosas que ha confirmado mis sospechas anteriores.

Mona Lisa

10,2 millones de personas se pasearon en 2018 por los célebres pasillos del Louvre. El museo fue el más visitado del mundo. La Gioconda, la Victoria de Samotracia o la Venus de Milo son algunas de las obras más admiradas y, sobre todo, más fotografiadas (algo absurdo, habida cuenta de que ya hay en internet imágenes a mayor calidad de estas obras). Pero nadie supera a la Gioconda, la Mona Lisa. Los 4.081 centímetros cuadrados más famosos del mundo.

La universalmente conocida Mona Lisa, pintada a comienzos del siglo XVI por el genial artista italiano Leonardo da Vinci en sencillamente el símbolo inequívoco en el mainstream que nos arrastra de que somos a) cultos, b) visitantes de museos, c) viajados. No es extraño así que el cuadro tenga el récord Guinness por la póliza de seguro más cara para una obra de arte.

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Sin embargo, hasta 1911 la Mona Lisa no era un cuadro especialmente relevante en el campo del arte, ni siquiera del turismo. Pero el 11 de agosto de 1911 cambió todo. Vicenzo Perrugia, un pintor italiano desempleado, entró en el Louvre y se llevó la Mona Lisa. Los periódicos franceses estaban horrorizados frente al robo de la pintura.

La Mona Lisa estuvo perdida varios años hasta que Perrugia trató de vender la pintura en Florencia y fue detenido inmediatamente. La recuperación del cuadro y su regreso a Francia fue una sensación internacional. La Mona Lisa empezaba a ponerse de moda. Pero faltaba otra cosa más.

Las parodias. Muchos de los grandes pintores de la época hicieron parodias del cuadro después de que Marcel Duchamp se atreviera a pintarle un bigote: Jasper Johns, Robert Rauschenberg, René Magritte, Salvador Dalí, Andy Warhol... hasta que tanto los originales como las parodias empezaron a verse en posavasos, revistas, cubiertas de libros, carteles de plículas y toda suerte de baratijas.

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Tal y como abunda en ello Derek Thompson en su libro Creadores de Hits:

Los críticos que explican por qué la Mona Lisa es la pintura más famosa de la historia casi siempre ignoran el hecho de que, durante la mayor parte de su historia, no lo fue.

¿Cuánto permanece de media un visitante frente a La Gioconda? Cerca de un minuto. Se queda allí parado porque le han dicho que es la obra más famosa, pero no sabe por qué. En otras salas hay cinco leonardos más. Apenas nadie los mira. Además, está perfectamente indicado cómo llegar a la Monna Lisa, pero para el resto no hay indicaciones. Viva el arte, los museos y el gregarismo.

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