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Un pasajero con un arma cargada pasa todos los controles de seguridad sin que la detecten

Un pasajero con un arma cargada pasa todos los controles de seguridad sin que la detecten
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Sucedió en Washington DC (Estados Unidos). El señor Gregory Scott Hinkle se disponía a embarcar en un vuelo doméstico a primera hora de la mañana. Después de presentar su billete, hace la cola y espera pacientemente su turno para el control. Pone su equipaje de mano en la cinta, saca las monedas del bolsillo y las coloca en la canastita. No lleva líquidos. Pasa por el arco y no suena. Recoge sus pertenencias y sigue a la sala de espera.

Cuando se dispone a dar cuenta de un grasiento dognut, se da cuenta que lleva encima su arma, cargada. Y cumpliendo con su papel de "ciudadano ejemplar" vuelve al puesto de control y avisa al personal de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA) que lleva un arma de fuego y la pone a disposición de las autoridades.

¿Qué sucede a continuación?

A) Le agradecen el gesto, toman posesión del arma y le dejan seguir su camino.

B) Suspenden inmediatamente el registro de control frente a un desperfecto evidente del scanner, arco y demás sistemas de seguridad. Se disculpan y lo dejan seguir su viaje.

No. El personal de la TSA llama a la policía del aeropuerto y lo detienen. Le incumplan posesión y transporte de un arma de fuego en un área prohibida. Como es considerada una falta menor, lo ponen en libertad si bien debe presentarse ante el juez próximamente para dirimir todo este lío.

Según la TSA, se descubre un promedio de 2 armas por día en los aeropuertos de Estados Unidos

Ahora bien. ¿Qué lecturas podemos sacar de este caso? Que los sistemas de seguridad no son tan fiables como debieran. Que para ciertos americanos llevar encima un arma cargada es tan normal que casi ni se dan cuenta. Que a pesar de actuar correctamente (ya que perfectamente podría haberse subido al vuelo con la pistola a la cintura), es considerado un delincuente. Que, después de todo, llevar una 22 (o vaya a saber qué) no debe ser tan grave porque el señor se fue, después de firmar un papel en que se compromete a ir a ver al juez dentro de 2 meses.

No sé qué me da más miedo.

Vía | CNN Diario del Viajero | Seguridad

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