La icónica figura del Cristo Redentor, sobre la cima del cerro Corcovado en Rio de Janeiro, es una de las postales más conocidas del mundo. Con sus brazos abiertos, parece recibir (y bendecir) a todos aquellos que llegan a la ciudad de la fiesta brasilera… y velar por ellos.
El Cristo Redentor cumple 80 años a pesar que los orígenes de su historia se remontan al siglo XVI cuando los colonizadores portugueses bautizaron al cerro como Pico de la Tentación. Un poco más adelante, ya enelsiglo XVII el monte es rebautizado como Corcovado ya que su forma hacía recordar a una joroba (o corcova).
En 1824, dos años después de la independencia brasilera, Don Pedro I lidera una expedición a la cima del Corcovado abriendo el primer camino hasta la cumbre. No fue sino hasta 1859 cuando el padre Pedro María Boss le sugiere a la Princesa Isabel la construcción de un monumento religioso justamente allí: en la cima del cerro.






