La creciente ola de vuelos baratos en Europa trajo consigo una creciente ola de pasajeros hambrientos que no prueban bocado en todo el viaje, a menos que desembolsen una cantidad desproporcionada por un sándwich y un refresco.
A los viajeros atrapados en un avión en pleno vuelo no les queda otra opción que pagar lo carísimo que les cobran por un aperitivo, un trago o un bocata de jamón.
En CheapFlights.com han elaborado una lista comparando el costo de una comida, un bocadillo, un refresco, un gin tonic y un té en 22 aerolíneas de bajo coste europeas.
Por ejemplo, un gin tonic a bordo de Air Berlin es gratis, mientras que Ryanair lo cobra unos 7 euros.
El precio más caro por un bocata y una coca lo tiene Iberia que nos hace pagar unos 10,50 euros mientras que lo mismo en EasyJet cuesta 5,50 euros, que igual me parece mucho teniendo en cuenta que un pasaje te puede costar 20 euros.
Pareciera que la condición de viajar barato es morirse de hambre. O pagar lo que no pagas en pasaje para darle una alegría al estómago.
Vía | Gadling
Más información | CheapFlights
Comentarios
Veamos, hasta hace unos años nos quejabamos de la carestia de los billetes aereos, ahora que los tenemos nos quejamos que nos matan de hambre… el fin de un billete de avion es el traslado, osea el transporte de viajeros o mercancias, el catering encarece el billete, yo anularia todo lo que no fuera unica y exclusivamente necesario para lograr el fin de la compra, es decir, desplazarse. ¿Que tenemos que llevar la fiambrera? pues yo la llevo. Prefiero pagar 20 € para ir del punto A al B sin comer ni beber, que pagar 300 € y tener catering de Ferran Adriá. saludos
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