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Abre un nuevo monumento en Egipto: El Templo del Dios Cocodrilo

Abre un nuevo monumento en Egipto: El Templo del Dios Cocodrilo
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La semana pasada hubo un acontecimiento que no quiero dejar pasar de largo en Diario del Viajero. Un nuevo descubrimiento arqueológico en Egipto fue abierto al público: El templo del dios cocodrilo Sobek.

Este nuevo monumento arqueológico se encuentra en la región de Fayum al sur del Cairo y se trata de un área especialmente fértil junto a una de las ramificaciones del Nilo llamada Bahr Yusuf.

El templo cuenta con una larga avenida bordeada de esfinges y leones, además de una sala de incubación para la eclosión de los huevos de los cocodrilos sagrados.

Podríamos pensar, al igual que ocurre con el templo de las ratas en la Inida, que estos cocodrilos vivían plcenteramente chapoteando en los pantanos para luego dar cuenta de algún sacrificio al dios Sobek. Sin embargo eran momificados y vendidos a los peregrinos.

Sobek fue uno de los dioses más importantes del antiguo Egipto. Normalmente se le representa con el cuerpo de un hombre y la cabeza de cocodrilo. De él dicen que creó la yierra cuando puso los huevos en las aguas primordiales. Es el dios del Nilo, el Fayum, y claro está también de los cocodrilos.

En la antiguedad tanto el Nilo como los pantanos del Fayum estavan repletos de cocodrilos. Ante tal amenaza, la gente oraba a Sobek para apaciguarlos. Él era un dios temido, emblema incluso del éjercito del antiguo Egipto.

El Templo de Sobek en Medinet Madi fue construido por los faraones Amenemhat III (c.1859-1813 aC) y Amenemhat IV (c.1814-1805 a. C.) durante Reino Medio de Egipto y ampliado durante el periodo ptolemaico (332-30 aC), después de que Egipto fuera conquistada por Alejandro Magno.

El templo también está dedicado a la diosa con cabeza de cobra denominada Renenutet, que para algunas tradiciones era la esposa de Sobek. A pesar de su apariencia, ella era una deidad mucho más amable de Sobek, una especie de diosa madre, que cuidó bebés y les dio su verdadero nombre mágico. A los agricultores le gustaba mucho porque la cobras se comína las ratas que destrozaban sus cosechas.

Vía | Egyptology News
Imagen | Minister of State for Antiquities En Diario del viajero | Nuevo descubrimiento arqueológico en Egipto En Diario del viajero | El Oasis de Siwa: rincones ocultos de Egipto

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