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Algunos consejos para cruzar de Tailandia a Camboya con éxito

Algunos consejos para cruzar de Tailandia a Camboya con éxito
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Las fronteras de Camboya, especialmente aquellas que limitan con Tailandia, han ganado cierta mala fama entre los viajeros. Y no es para menos: si a la picaresca tailandesa le añadimos la corrupción imperante entre las autoridades camboyanas, y lo situamos todo en un escenario tan “fuera de la ley” como puede ser una frontera, el resultado es una nefasta combinación con malas consecuencias para aquellos que tratan de cruzar de un país a otro por vía terrestre. Tanto es así que ya son mayoría las personas que denuncian haber sido víctimas de diferentes estafas que, además de llevarse su dinero, les han hecho pasar un mal trago.

Aunque desde Diario del Viajero no podemos evitar que sufráis el acoso al que las “autoridades” locales someten a los turistas, sí podemos daros algunas pistas para salir airosos de la situación y no caer en el engaño.

Lo primero que debéis tener en cuenta al acercaros a una de estas fronteras, sea en un tour supuestamente “directo” desde Bangkok o en transporte local, es que al llegar allí el autobús va a detenerse en un lugar cualquiera (generalmente un restaurante, o en una presunta “oficina” que también participa de la estafa) para que seáis vosotros mismos quienes hagáis los trámites necesarios para la obtención del visado. Y ahí empiezan los problemas.

Si viajáis con un transporte previamente contratado y acompañados por un guía, será vuestro propio “protector” quien os proporcione los papeles a rellenar y no os dará más opción que pagar una cifra que suele rondar los 1200 bath (unos 30 euros), cuando el verdadero precio del visado es de 20 dólares americanos (unos 15 euros). Sin comas ni decimales: veinte dólares. Ni uno más, ni uno menos.

Ante esta situación os aconsejamos que os alejéis del grupo sin rellenar ningún papel, ya que de hacerlo podéis ser víctimas de insultos por parte del guía, el conductor y sus “compinches” en la frontera, que ven como su “negocio” se va al traste. Os hablarán de malas maneras, puede que incluso lleguen a gritaros; os jurarán que en la frontera es imposible hacer el papeleo, que sólo puede llevarse a cabo mediante agencias autorizadas, pero es mentira. Si aceptáis un consejo, no os dejéis amedrentar, coged vuestra mochila y caminad los doscientos metros que os separan del verdadero puesto fronterizo. Nadie va a deteneros.

Por supuesto, una vez allí no terminan los problemas. La misma frontera se encuentra rodeada por varias agencias “autorizadas” que ofrecen hacer los trámites por el mismo precio: 1200 bath. Es muy posible que no podáis caminar ni cinco metros sin que un “buscavidas”, supuestamente con la mejor intención, os agarre del brazo y os susurre al oído que él os va a llevar al puesto de emigración. Deshaceros de ellos si no queréis ir a parar a una de estas agencias y volver a pasar una situación desagradable.

Sólo por vosotros mismos conseguiréis llegar al puesto de emigración tailandés. La cola es algo más larga que en las agencias, pero claro: hacer las cosas por libre tiene un precio. Allí os revisarán el pasaporte y, tras pasar diferentes controles, llegaréis al tan deseado puesto de inmigración camboyano, donde un gran cartel sobre la taquilla dice claramente el precio del visado turístico: 20 dólares.

¿Pensabais que ahí terminaba todo? De ninguna manera. La policía camboyana es bastante corrupta, lo suficiente como para, delante del cartel que os decimos, tener la cara dura de pediros cinco dólares más por gastos de gestión de la visa on arrival. Esto, por supuesto, es otra estafa, pero muchos pican, intimidados por la calma y el temple del oficial, que no dudará en amenazar con no dejaros pasar e incluso deteneros si no pagáis lo que os pide. Yo personalmente he llegado a ser testigo de cómo un turista acudía a la comisaría a denunciar a la propia policía de la frontera: esto bastó para disuadir al oficial de continuar intimidándonos.

Como veis, cruzar la frontera de Tailandia con Camboya por libre, es una verdadera carrera de obstáculos, pero si seguís nuestras indicaciones y no cedéis ante ningún chantaje, conseguiréis vuestro visado por el precio justo. ¡Suerte!

Imagen | Chrissy H
En Diario del Viajero | Camboya: Battambang, una región con mucha historia, Camboya: Entradas y horarios para visitar los templos de Angkor

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