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El legendario Reino de Mustang

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El Reino de Mustang (deformación occidental del original Lo Monthang) está enclavado al norte del Nepal, en la frontera con Tibet. Hoy forma parte de Nepal, pero durante mucho tiempo desde su fundación en 1380 fue independiente y soberano.

Si hubiera que buscar una analogía política más cercana sería sin duda Andorra, ya que, aunque Mustang tiene rey, éste tiene que ser tibetano y vasallo al mismo tiempo de Tibet y Nepal.

El reino tiene bandera propia y está compuesto por tres ciudades y 30 villas y aldeas menores entre las que se distribuyen ocho monasterios. La capital es Lo Manthang y, en total, tiene unos 9.000 habitantes. Una visita a los monasterios es imprescindible, siempre que nos lo permitan, ya que albergan magníficos frescos pictóricos con varios siglos de antigüedad.

Mustang es hoy en día una rara anomalía cultural. Un reino que pertenece a Nepal, con población de etnia tibetana en el que la influencia china apenas se deja sentir. Posee aeropuerto desde 1962, situado en Jomsom, que es también el principal centro turístico. En este sentido la entrada de turistas a la zona, que se empezó a permitir en los años 70, estuvo mucho tiempo prohibida por diferentes causas (desde allí era desde donde la guerrilla tibetana lanzaba sus ataques), y se reabrió en 1992. Eso sí, en 1992 sólo se permitió la entrada de 400 turistas previo pago de 500 dolares por semana de estancia y acompañados en todo momento de inspectores gubernamentales.

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El Reino de Mustang es una tierra seca, arrasada por la acción humana y de la naturaleza, agreste y duro. Confundido en muchas ocasiones con el mítico Shangri-La, los propios habitantes creen que éste mítico reino se encuentra mucho más al occidente.

Para poder acceder a las zonas más recónditas de Mustang es necesario todavia hoy obtener un permiso de entrada que cuesta unos 700 dólares por cada diez días.

Qué visitar

De todas las aldeas destacan como las más curiosas y pintorescas las de Tukche y Marpha. La primera es el centro de la ruta Trans-himalaya, mientras que la segunda guarda un singular sistema de drenaje medieval bajo el pavimento de sus calles (vamos, una red de alcantarillado, pero que aquí es realmente sorprendente). En ambas ciudades tenemos varios monasterios budistas para visitar.

En Jomsom, la capital administrativa, podemos encontrar tiendas y restaurantes, incluso pizzerias.

Muktinath es el centro espiritual, donde se encuentra el templo del dios Vishnu, así como otros muchos dedicados a diferentes dioses hindues.

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Al norte de Kagbeni se halla la zona restringida, donde podremos entrar en grupo y tras haber solicitado el mencionado permiso en Katmandú.

La cueva-templo de Luri, excavado en la roca, merece también una visita, a pesar de la dificultad de acceso.

Y por supuesto los tres templos de la capital Lo Monthang con la gran estatua de Budha, una de las más grandes de todo el Nepal, con más de 15 metros de altura.

Transporte

Para viajar a Mustang debemos tomar un vuelo a Katmandú y, una vez allí tenemos dos opciones. Tomar otro vuelo hasta el pequeño aeropuerto de Jomsom o alquilar un vehículo. Eso sí, para desplazarnos por el reino secreto lo mejor es hacerlo a caballo. La propia familia real de Mustang posee una agencia en Katmandú, la Royal Mustang Excursions, que nos organizará todo lo que necesitamos.

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Alojamiento

El Jomsom Mountain Resort es un gran hotel de cinco estrellas con 62 habitaciones, cuya arquitectura se integra bien en el entorno, y es el único hotel "verde" de Nepal. Es la mejor alternativa de la zona.

En la zona existen pequeños hoteles, practicamente casas o pensiones regentadas por los habitantes de la zona. Una buena opción para integrarse.

Más Información | Nepal Tourism Board

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