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El mausoleo de Akbar "el Grande" en Sikandra

El mausoleo de Akbar "el Grande" en Sikandra
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Sigo en mi empeño por descubriros Agra: esa ciudad del norte de India a la que pocos dedican más de un día, a pesar de las tantísimas cosas que, a mis ojos, tanto ella como sus alrededores tienen que ofrecer. Acompañadme hoy en una excursión a Sikandra: una pequeña localidad a unos 12 kilómetros de la ciudad del Taj Mahal, en la que se alza el gran mausoleo del emperador Akbar "el Grande".

No es la primera vez que hablamos de este personaje. Nos hemos referido a él al mostraros el Fuerte Rojo de Agra, así como la ciudad fantasma de Fatehpur Sikri: dos de las más significativas construcciones que este importante emperador mongol levantó a lo largo de sus casi 50 años de reinado.

El mausoleo de Sikandra es el lugar de reposo de Akbar “el Grande”. Fue el propio emperador quien, en vida, dio las directrices de dónde y cómo debía ser su mausoleo, trabajo nos sería completado hasta unos ocho años después de su muerte.

Y es que, haciendo honor al sobrenombre de su propietario, el mausoleo de Akbar “el Grande” no es lo que se dice una tumba discreta. Rodeada por amplios jardines en los que corretean ciervos y monos (cuidado con estos últimos), se levanta la imponente estructura de gres rojizo y mármol blanco, siendo éste un detalle que se aprecia sólo cuando uno se fija con detenimiento en los acabados de su zona superior.

La fachada, con elementos característicos de la arquitectura árabe, hindú y budista, es la perfecta materialización de la filosofía del monarca, quien como podemos ver también en Fatehpur Sikri, defendía firmemente la tolerancia de culto, e incluso creó una nueva religión llamada Din-i-llahi, que integraba los aspectos más importantes del hinduismo y el Islam.

El cenotafio de Akbar “el Grande” se encuentra al final de un largo pasillo, en una cámara desprovista de cualquier ornamentación que hace que desmerezca un poco respecto a la suntuosidad del resto del mausoleo, ricamente decorado con mosaicos de colores de gran belleza.

Lo mejor, sin duda, es dedicar nuestro tiempo al exterior, admirando el conjunto de sus minaretes y arcadas, y descansando en los jardines, en los que posiblemente coincidamos con alguna pareja de novios haciéndose el reportaje fotográfico de rigor para inmortalizar su enlace.

Espero que os haya gustado esta pequeña excursión a Sikandra, una localidad que pasaría desapercibida de no albergar el mausoleo de Akbar “el Grande”: uno de los monarcas más importantes del Imperio mongol en el subcontinente indio.

Imagen | Carmen En Diario del Viajero | Agra: El mausoleo Itimad-ud-Daulah o "Pequeño Taj", Recomendaciones para visitar el Taj Mahal

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