¿Vivirías sobre una roca en la Bahía de San Francisco por 140.000 $ al año?

¿Vivirías sobre una roca en la Bahía de San Francisco por 140.000 $ al año?
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Este podría ser el plan más loco de San Valentín, pero si tienes pareja y estáis pensando en cambiar de vida, en la East Brother Light Station, de la bahía de San Francisco, están buscando dos posaderos.

Vistas impresionantes, arquitectura victoriana, la niebla al amanecer, lobos de mar, gaviotas, patos, los colores del mar… Vivir sobre una roca (que no sea Alcatraz), debe ser una experiencia maravillosa. Aunque nadie lo diría, viendo las dificultades que está teniendo la Guardia Costera de los EE. UU. para encontrar personal.

No es la primera vez que se quedan sin guardianes del faro, y necesitan cubrir las vacantes antes del próximo mes de abril.

Un trabajo de ensueño… o no

Una isla tan diminuta invita a imaginar una rutina tranquila y solitaria, pero nada más lejos de la realidad. En este alojamiento bed & breakfast de cinco habitaciones, se conoce gente nueva todos los días, y hay que trabajar duro para atenderles. Entre las tareas principales están servir el desayuno y la cena, encargarse de la limpieza, trasladar a los huéspedes en ferry desde la bahía, y estar pendientes de lo que necesiten durante su estancia.

East Brother Island Light Station
Almonroth - Wikimedia

Esto nos lleva a los dos requisitos principales que deben cumplir al menos uno de los dos candidatos: cocinar muy bien y contar con licencia de operador de embarcaciones NMC con credencial de marino mercante de la Guardia Costera. No hace falta ser pareja, pero sí estar dispuestos a trabajar y convivir todos los días en el mismo espacio.

La paga anual es de 140.000 $, incluyendo seguro médico, dietas y estancia. Una buena oportunidad para ahorrar, porque tal como explican los actuales empleados, al estar siempre ocupados y no salir fuera a comer o cenar, no hay muchas posibilidades de gastar dinero.

East Brother Light Front View
Frank Schulenburg - Wikimedia

La posada está abierta de jueves a domingo, y la estación admite visitas diurnas en verano. Así que hay días libres, y también vacaciones. La semana laboral empieza el jueves a las cuatro de la tarde, recogiendo a los clientes, a los que hay que ofrecer refrigerios, champán y una deliciosa cena.

A la mañana siguiente toca prepararles el desayuno y guiarles en un tour para descubrir los secretos del faro y de la pequeña isla, que suele recibir simpáticas visitas de los animales del entorno. Después, antes del mediodía, se les devuelve a la costa y se acondiciona todo de nuevo para recoger a los siguientes visitantes por la tarde.

Un lugar histórico con mucho encanto

A tan solo una hora de 10 millones de personas y, a la vez, desconectada del mundo. La East Brother Light Station lleva funcionando desde 1874, aunque estuvo a punto de ser demolida en la década de los 60, y se salvó gracias a ser transferida al Registro Nacional de Lugares Históricos.

En 1977 el Estado de California recortó la financiación del faro, pero los activistas la rescataron. Recaudaron fondos y en 1980 reconstruyeron el conjunto para transformarlo en la casa de hospedaje que es hoy. El trabajo de los voluntarios, las donaciones y el turismo siguen manteniendo a flote este singular refugio, que bien merece una inclusión entre los mejores planes para disfrutar en San Francisco, si finalmente no nos animamos a enviar el currículum.

Las habitaciones con cena y desayuno están disponibles desde 475 $ la noche, y se pueden añadir paquetes románticos por 90 $ o ramos de rosas esperando a la llegada por 30 $. El pack Stormy Nights incluye: una cálida manta con dibujos de faros de California, que te puedes llevar a casa, champán y bombones.

La única pega es que, para estancias de una sola noche, no es posible ducharse, ya que se abastecen del agua de la lluvia y tienen que racionarla. Algo que puede desbaratar un poco los planes de enamorados, pero, ya se sabe, ¡la vida en un faro es una aventura constante!

Portada | Frank Schulenburg - Wikimedia

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