Compartir
Publicidad

Cinco rincones para conocer la otra cara de Marbella

Cinco rincones para conocer la otra cara de Marbella
1 Comentarios
Publicidad
Publicidad

La "marca" Marbella tal vez sea una de las mas fuertes del mercado turístico mundial. Vivo aquí, y he podido comprobar que vaya donde vaya, cuando dices que vives en Marbella, todos se hacen una idea mas o menos real de qué significa. Y digo "mas o menos real" porque se suele pensar que toda la ciudad (y todos sus habitantes) viven la ciudad de las revistas de papel couché. Marbella está asociada con el lujo, la exclusividad, los grandes yates, joyerías y tiendas de marca. Y es así, eso existe. Pero también hay otra Marbella, mas cercana, mas histórica, a pie de calle, y que muchos se van sin ver.

Siempre digo que en Marbella se viven "varias realidades paralelas". Está esa Marbella glamurosa. La Marbella de los extranjeros que la han elegido para vivir por su clima benigno. La Marbella de la inmigración, que nos hemos afincado aquí para criar nuestra familia. La Marbella "pueblo", perteneciente a los pocos marbelleros descendientes de aquellos pescadores que le dieron impulso hasta que llegó el turismo exclusivo. La Marbella monumental e histórica, que conjuga lo mejor de los pueblos blancos árabes y la naturaleza de su entorno.

Dejamos aquí sólo un vistazo a algunos de los rincones necesarios para conocer la otra cara de Marbella.

La otra Marbella: Barrio Nuevo

barrio nuevo marbella

Literalmente, a un paso del Casco Antiguo de Marbella (visita imperdible), y cruzando la actual Avenida Nabeul se encuentra el Barrio Nuevo. Su origen como suburbio del poblado del momento, se remonta al siglo XVIII derivado del crecimiento de la ciudad. Por aquel entonces ya existía al norte del poblado, extramuros, el barrio de San Francisco.

Cuando disminuye la amenaza de los corsarios y el litoral se protege con torres almenaras (muchas de las cuales se ven hoy en día), el barrio empieza a desarrollarse con viviendas muy humildes. Las pequeñas parcelas destinadas a la actividad agrícola eran compartidas con la vivienda. Se distribuyeron por "la gracia del Marqués de Castellón y el Alcaide del Castillo", en 1735. El Barrio Nuevo se articula a lo largo de 7 calles (Málaga, Sol, Lucero, Luna, San Ramón, Río y San Cristóbal) que han sabido mantener su aire tradicional a pesar de la cercanía con el tráfico de gentes y vehículos. Sencillas casas de cal, teja y vigas de madera, que antiguamente tenían su huerto y un pequeño corral.

En la antigüedad separado de las murallas del Castillo por el arroyo de las Tenerías, hoy entubado debajo de la mencionada Avenida Nabeul, hoy es un paseo accesible a pie para poder ver las casas de siglos con sus macetas cargadas de verde, la Cruz del Humilladero (donde Fernando el Católico aceptó las llaves de la ciudad de manos de los árabes, un 11 de junio de 1485), la capilla, los vecinos compartiendo el tendal,la charla de ventana a ventana sobre la calle.

La otra Marbella: La Virginia

la virginia

Saliendo un poco del circuito de los grandes hoteles de Marbella, generalmente alineados a lo largo de la llamada "Milla de Oro" que comunica el centro de la ciudad con Puerto Banús, hay mucho para ver en la ciudad. Y generalmente de lo más tradicional y pintoresco. Tal es el caso de este barrio de La Virginia, ubicado a 10 minutos calle arriba de la Milla de Oro de Marbella y del "Pirulí", sobre la medular Avenida Soriano.

La Virginia es el lugar donde encontrar el ambiente típicamente andaluz, con un toque chic, de paredes blancas, balcones cargados de buganvilias y gitanillas y calles con tradicional suelo de piedras. No es una urbanización cerrada (como otras muchas que existen por aquí), sino un barrio de hermosas casas, ritmo pausado y una pequeña placita de cuento donde encuentras la postal ideal: una terraza para comer o tomar algo a la sombra de los muros blancos, las flores y perfumes,el rumor del agua y la pequeñísima capilla.

La otra Marbella: Barrio pescadores

marbella

La calle Guadalete es el eje por el que se ha desarrollado la vida de este barrio de pescadores desde hace generaciones. Frente al mar, junto al mar. El Puerto de pescadores de Marbella está a escasos 10 minutos de caminata de la Plaza de los Naranjos en pleno Casco Antiguo, y sin embargo, parece estar a kilómetro de esa realidad.

Las pequeñas casas blancas, muchas convertidas en merenderos y chiringuitos donde se come el pescado mas fresco de la ciudad, se alinean mirando las instalaciones del puerto y la playa de la Bajadilla. Con las puertas siempre abiertas, la ropa secándose al sol en las aceras, las macetas reventando de color. Un lugar donde conviven los viajeros que saben alejarse de los restaurantes mas formales, para probar las sillas de plástico y los manteles de papel, sobre el que desfilan gambas, lubinas, mejillones, pijotas, cazón, salmonetes o sardinas.

Un consejo: camina hasta el final del barrio, accede al puerto y vete hasta el final del espigón para obtener hermosas imágenes de Marbella desde el mar.

La otra Marbella: El Castillo

marbella

Con ese nombre se conoce en la ciudad a la fortificación que empezó a levantarse en la Edad Media (s. IX) alrededor del poblado original. Se amplió en el siglo XIV durante la ocupación Nazarí, cobrando un gran valor estratégico y defensivo. De la antigua Alcazaba construída en lo mas alto de las murallas, en el ángulo noreste de las murallas, queda aún una torre aunque queda bastante de las murallas en pie. En la plaza de San Bernabé, frente a la Iglesia de la Encarnación en pleno Casco Antiguo, puede verse un amplio sector restaurado en el cual pueden descubrirse (desafío a los curiosos) restos de capiteles romanos utilizados como material de construcción.

Las murallas originales incluían muros y torreones que cercaban la ciudad y que cubrían en todo su perímetro en una superficie aproximada de 80.000 m2. Trabajos realizados en 1980 descubrieron restos de una antigua mezquina debajo de la mencionada Iglesia de la Encarnación. Hoy, aconsejo caminar ¡por los callejones del Castillo, como se les conoce por aquí, saliendo de las "turísticas" calle Ancha o Peral, e internarse por las vecinas y tranquilas calle Aduar, Lobatas, Chorrón, etc.

La otra Marbella: Dunas de Artola

marbella

Si las playas de Marbella no tienen la belleza de otras en el litoral español, bien podríamos destacar la naturaleza virgen que aún encontramos en un segmento su costa. La playa de Cabopino es una de las mejores playas nudistas de España y una de las mas conservadas de Málaga justamente porque el entorno en el que se encuentra es una reserva de dunas.

Un sistema de dunas fósiles y móviles que han disco declaradas Monumento Natural por la Junta de Andalucía. Un ejemplo conservado y protegido de lo que alguna vez fue todo el litoral malagueño. La vegetación está adaptada para soportar la fuerte presencia del sol durante todo el día y la escasez de agua, así como el continuo azote del viento. También encontramos aquí un elemento de arquitectura militar y defensiva de origen romano, la Torre de los Ladrones, declarada Bien de Interés Cultural.

Fotos | La Virginia, Minube y María Victoria Rodríguez En Diario del Viajero | Guías temáticas gratuitas de la Costa del Sol

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio