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Skydiving en Empuria Brava

Skydiving en Empuria Brava
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La semana pasada me lancé al vacío por primera vez en la vida. Fue en Empuria Brava donde, según los expertos europeos, se trata de la meca del “skydiving” del continente. El lugar es una enorme pista de aterrizaje, con bar, karts, piscina y recepción donde lo primero que hace uno al llegar es soltar los 175 euros de rigor que asusta a más de uno. Si quieres video, 75 euros más.

Una vez realizado el papeleo te acercas a la pista de aterrizaje donde empiezas a ver a todos los que van llegando del cielo y el gusanillo de la barriga empieza a revolotear intransigentemente. Te seleccionan a un tandem, tu mejor amigo de la vida a partir de entonces, quien te da una serie de instrucciones de cómo tienes que moverte y los pasos a seguir una vez estés volando a más de 4.000 metros de altura.

Llega la hora y os vais acercando a una avioneta con persiana por puerta que os está esperando. Ves la cara de susto de tus compañeros y sacaís a colación cualquier conversación para encubrir el nerviosismo de encima. El avión despega y se levanta por la preciosa marina de Empuria Brava. Se sigue subiendo en círculos concéntricos y uno no está preparado para gozar de las vistas del pirineo y del cabo de Creus porque está más concentrado en saber qué carajo estás haciendo ahí arriba que otra cosa... Llega el momento. Salta mi amigo y luego es mi turno. Mi instructor me pregunta si me acuerdo de todos los movimientos. Respondó maquinalmente que sí. Eso espero. Nos acercamos al borde. Nos ponemos en posición con la persiana abierta de la avioneta a más de 4.000 metros de altura. El color azul del cielo es todo lo que puedo ver. El ruido del motor ensordece. El viento apabulla. No soy capaz de disfrutar de las vistas porque mi mente está lejos, muy lejos. No tengo ni idea de donde se ha metido, creo que ha mandado a freir esparragos a la otra parte de mi mente que se le ocurrió salvajada semejante. De repente Joan, mi instructor, inclina su cuerpo hacia fuera y....

                                        <strong>     ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH!!!!!!!</strong>
PUTON-17.jpg

¡¡¡Increible. Brutal. Acojonante!!! Creo que el cerebro no es capaz de procesar todo lo que ocurre en aquellos escasos segundos. Tras un par de piruetas logramos tomar la posición y encarar la tierra. Abrimos los brazos. Enderezamos la cabeza. Inclinamos las piernas hacia atrás. Y, ¡sí!. ¡Estamos volando! Cayendo en picado a unos 200 km/h El aire choca de forma masiva en mi cara. ¡Estoy volando! ¡Estoy volando! No puedo dejar de gritar. El miedo ha desaparecido. El viento entra por mi boca llenando completamente mi cuerpo. He entrado en un estado de EXTASIS puro!

Joan me hace una señal con el brazo y de golpe, ¡¡¡¡ZASSSSSS!!!! Siento un tirón en mis hombros y mi cuerpo se endereza. Durante un minuto hemos volado a 200 km/h y de golpe hemos pasado a 30 km/h en un instante. El paracaídas se ha abierto y Joan me da las riendas para que vuelve por donde a mi me dé la gana. El paracaídas me da una nueva alegría, aparte de seguir volando y más lentamente, ¡también voy a seguir viviendo! Durante los siete minutos en paracaídas uno es capaz de disfrutar más de las vistas, de los pirineos, del cabo de Creus, del mediterrano. Me doy cuenta del amor profundo que siento por mi tierra. Por la tierra o por el barro, el prado, la montaña, el desierto o lo que sea que me espera ahí abajo para volver a vivir otra vez.

Sigo gritando, Completamente alegre y libre voy dando piruetas con el paracaidas. Joan me indica que siga a mi amigo que anda unos metros más abajo. Y yo lo sigo.

La hora de tocar tierra se va acercando. Todo va recobrando su forma y su tamaño. Levanto las piernas y unos chicos nos ayudan a aterrizar.

Sentado en la tierra, con los brazos abiertos, con la adrenalina saliendo de mis ojos, de mis orejas y de todos los agujeros inimaginables me abrazo con Joan. Le doy las gracias y se ríe. Miro alrededor. Mis amigos han llegado y nos fundimos en un abrazo de locura. Borrachos de felicidad, no paramos de reír y de abrazarnos celebrando un nuevo día en la tierra.

Web | Skydiving Empuria Brava

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