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Catacumbas de San Calixto en Roma

Catacumbas de San Calixto en Roma
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Los viajeros curiosos no dejan de darse una vuelta por las catacumbas romanas a su paso por la capital italiana. Intentaremos dejar aquí una pequeña descripción de una de ellas: las Catacumbas de San Calixto.

Más allá del Coliseo, siguiendo la vía Appia Antica y un poco más allá de la Puerta de San Sebastián, se entra en una parte de Roma donde se ubican varias catacumbas: las de San Sebastian y las de San Calixto, entre ellas. Un poco más allá, también la famosa tumba de Cecilia Metela, todos éstos sitios que pueden visitarse.

El complejo de las Catacumbas de San Calixto ocupa un amplio espacio de unas treinta hectáreas, la mitad de esa superficie ocupada por catacumbas.

Las galerías subterráneas albergan una cantidad aproximada de un millón de tumbas.

Catacumbas Roma

En el centro de esta área arqueológica, comprendida entre las vías Appia Antica, la Ardeatina y el Callejón de las Siete Iglesias se extiende el “Complejo Calixtiano”, una vasto predio de unas treinta hectáreas, de las cuales unas quince encierran catacumbas. Las galerías, a veces en cuatro pisos sobrepuestos, alcanzan una longitud de casi veinte kilómetros. Numerosísimas son las tumbas, quizás medio millón.

El complejo está formado por diversos espacios mortuorios que fueron sumándose con el tiempo: el Cementerio de San Calixto y las Criptas de Lucina, los Cementerios de Santa Sotera, de los Santos Marcos, Marceliano y Dámaso, y el de Balbina.

Las catacumbas de San Calixto pueden ser consideradas como un archivo de los pasos de los primeros cristianos. Se muestran en ellas sus costumbres, su vida diaria, sus fe plasmados en las obras y en los ritos funerarios.

Catacumbas

A partir del siglo II se comienza a utilizar este espacio subterráneo para el enterramiento a partir del área funeraria de una familia patricia de Roma: los Cecilios. Apenas un siglo después comenzará a ser un área administrada por la Iglesia de Roma cuando el Papa San Ceferino (s.III) confirma la custodia de la zona al diácono Calixto.

Entre sus funciones estaba la de asegurar que todos, incluyendo pobres y esclavos, tuvieran un enterramiento digno. Mas tarde, el diácono fue nombrado Papa y fue él, que conocía cada rincón, quien decidió ampliarlo y establecerlo como cementerio oficial de la Iglesia.

La parte más antigua está compuesta por las Criptas de Lucina, la de “los Papas” y Santa Cecilia. Ya casi del siglo IV encontramos las criptas de San Cayo y de San Eusebio, la Occidental es de principios de ese siglo y la de Liberiana de finales.

Encontrarán un sinfin de detalles interesantes e información amplísima en Catacombo.Roma.it y en español.

Las catacumbas están abiertas de jueves a martes de 9 a 12 hs y de 14 a 17 hs. Cierra los miércoles, todo el mes de febrero y algunos festivos en el año. La entrada cuesta 8 euros.

Plano Catacumbas Roma

Para llegar al lugar de las catacumbas:

Autobus 714 desde la Estación Termini hasta la Plaza de S. Juan de Letran (Piazza di S. Giovanni in Laterano), a continuación el Autobus 218 con parada en las Fosas Ardeatinas (Fosse Ardeatine). La entrada a las Catacumbas (n° 2 en el plano) está de frente.
Autobus 118 parte de la Pirámide de Caio Cestio (Metro Pirámide, Estacion ferroviaria Ostiense) con la parada en Catacombe di S. Callisto (despues del “Quo Vadis?”, n° 4 del plano).

Fotos | Catacombo.Roma.it, Donna Rutherford en Flickr.
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