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La península de Quiberon en Bretaña, lugar de nacimiento de la talasoterapia
Europa

La península de Quiberon en Bretaña, lugar de nacimiento de la talasoterapia

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Uno de los lugares más espectaculares de la Bretaña francesa es la península de Quiberon. Una zona que sorprende, además de por su belleza, por la carretera costera que hay que recorrer para llegar hasta ella, y por los fuertes vientos que suelen azotar la zona.

En el siglo XIX, un médico de Quiberon llamado Dr. Bonnardiere de Arcachon (1869) descubrió los beneficios de la talasoterapia que se basa en el uso de sustancias extraídas del mar como el agua, las algas o el barro para realizar curas parecidas a las que se realizan en los balnearios - sólo que a éstas se une también el clima marino como agente terapéutico.

Mica

Recorrer la carretera costera que os mencionaba requiere mucha paciencia porque está llena de curvas, y porque siempre hay mucho tráfico de personas que quieren visitar la península, pero las vistas sobre la laguna del golfo de Morbihan a un lado, y las del océano del otro son de esas que cortan la respiración. Tanto que dan ganas de pararse cada cien metros para hacer fotos y más fotos.

Pline

Para llegar a Quiberon hay que atravesar un puente que nos conducirá directamente a Saint-Pierre de Quiberon, un pueblo que estuvo ocupado por los alemanes cuando invadieron Bretaña y Normandía, hace ahora 70 años. Todavía se pueden ver restos de algunos bunkers.

Pero antes de llegar a Saint-Pierre, se pueden ver diez grandes playas llenas de dunas donde la gente practica kite-surfer. El faro de la Teignouse se sitúa al sudeste de la isla. Si lo que realmente os interesa es la naturaleza, seguid hacia el oeste, en dirección a la Côte Sauvage, ya que vale la pena explorarla.

Gamip

El lugar se puede recorrer a pie, en bicicleta, a caballo o en kayak por el mar. Para que no se formen atascos existen muchos parkings gratuitos donde poder dejar el coche, y recorrer esta costa salvaje a pie disfrutando del ruido de las olas y del viento.

En el islote de Théviec se pueden ver restos de sepulturas y esqueletos que datan del Mesolítico, y dólmenes, menhires y megalitos del período Neolítico (4500-2000 antes de Cristo).

Yannickvallee

Como el pueblo de Saint-Pierre es un pueblo de pescadores se puede comer pescado fresco a buen precio en muchos pequeños restaurantes de la localidad, además de crêpes y galettes que se sirven saladas con huevos y salchichas.

El momento más bonito del día es cuando se pone el sol. Un pequeño gran lujo del que poder disfrutar olvidando el estrés acumulado por culpa de nuestro habitual ritmo de vida.

Más información | Saint Pierre Quiberon
Fotos | Pline, Capitain Haddock, Mica, Yannick Vallé, Remi Jouan, GaMip
En Diario del Viajero | Bretaña: tierra de megalitos
En Diario del Viajero | Cocina de Bretaña: crêpes y galettes

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