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Llegada a Leeds

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Como comentamos ayer, Diario del Viajero estuvo de paseo por el corazón de Inglaterra, y la visita comenzó por Leeds.

Después de atravesar con ciertas convulsiones una aparentemente inofensiva capa de nubes bajas y gordas, tocamos tierra después de 3 horas de vuelo desde Málaga..

La primera impresión, desde el aire (que podrán ver en el video más abajo), es la de la famosa campiña inglesa que rodea la ciudad y la une a otras cercanas. Suaves colinas verdes, con setos verdes, bosquecitos verdes, cultivos verdes... Si hasta las ovejas sueltas muy cerca de la ciudad parecen teñirse de ese color por estos lados, donde la lluvia es muy pródiga y frecuente.

Pero la primera sorpresa que nos iba a deparar Leeds nos llegó aún antes de bajar del vuelo de Jet2.

Nos encontramos con que en la cabecera de pista nos esperaba una insólita presencia: un antiguo y típico cementerio inglés, con su muro bajo de piedra verdosas que rodean un prado sin caminos, ni grava, con lápidas oscuras e inclinadas.

El pobre estaba allí mucho antes de la construcción del aeropuerto y ahora venimos nosotros, con nuestros aparatos voladores, turbinas, camiones, luces y sirenas a molestar a sus inquilinos.

Sin embargo, la figura lúgubre del cementerio no se nos antojó mal presagio sino todo lo contrario. Lo interpretamos como si esa Inglaterra de tradiciones y siglos, que tantas veces poblaron historias y libros leídos, estuviera allí, en Leeds, para recibirnos y dejarse conocer.

Una vez en el edificio del aeropuerto, nos dispusimos a tomar un taxi al centro. Los servicios funcionan con pre-reserva (aunque se puede pedir directamente a la llegada). O sea que no hay taxis esperando a la salida del aeropuerto sino que llegan a un parking frente al edificio de Jet2 (Short Stay Parking). Hasta allí, unos pocos metros, hay que ir con la maleta a cuestas.

¿Y si llueve? ¿Y si hay mucho viento como de costumbre en Leeds? Nada, a caminar unos 50 metros y esperar al aire libre a que llegue el taxi tratando de adivinar cuál es. Es que casi cualquier coche puede ser un taxi, salvo que tienen un cartelito que indica el nombre de la compañía. Te asomas a la ventanilla y en tu mejor inglés ( "spanish? No !") dices: "Taxi for Manolito? Yes, manoulitouuuu ! " Y ahí vas.

Unos 25 minutos de viaje al centro de Leeds y unas 18 libras de costo. Hay autobuses urbanos desde el aeropuerto hasta la estación de trenes, en el centro también.

En nuestro caso, una vez fuera del aeropuerto y mientras esperábamos la llegada de nuestro taxi azotados por el viento, una única idea rondaba por nuestras cabezas: "¡Debería haber traído más abrigo !"

Continuará...

Video | Youtube

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