Me he mudado desde Reino Unido: ahora es mucho más difícil y caro que antes del Brexit. Estos son mis consejos

Me he mudado desde Reino Unido: ahora es mucho más difícil y caro que antes del Brexit. Estos son mis consejos
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Londres, Oxford, Bristol, Edimburgo, Cambridge... Muchas ciudades británicas se han convertido en el hogar de miles de españoles que decidieron buscar una vida mejor en Reino Unido. Por trabajo o para aprender inglés, suelen ser los motivos que nos mueven para emigrar al país gobernado por Carlos III aunque, por regla general, la mayoría terminamos volviendo.

De hecho, hace unos años era muy sencillo viajar a Reino Unido con una maleta (como hice yo), buscar un alquiler y encontrar trabajo de casi cualquier cosa (en tienda, restaurantes, hoteles, limpieza...); sin embargo, desde que llegó el Brexit, todo se ha complicado mucho (ahora es necesario un visado para poder trabajar y no es nada sencillo conseguirlo).

La salida de Reino Unido de la Unión Europea junto a la pandemia por Covid que se produjo el mismo año provocó que muchos españoles volvieran a casa, aunque lo que nadie se esperaba es que salir del país, sería casi o igual de complicado que entrar.

Yo llegué a Londres a finales de 2019, con dos maletas y una mochila a mi espalda... Tras casi cuatro años y medio viviendo allí, me he traído una vida entera a Madrid y os puedo asegurar que jamás pensé que volver a casa sería tal odisea.

Consejos para realizar mudanzas entre España y Reino Unido

Mudarse tanto desde Reino Unido a España como viceversa es toda una aventura desde que entró en vigor el Brexit, ya que todo se ha encarecido y algunos servicios han desaparecido. Por este motivo, aquí van algunos consejos para realizar la mudanza:

Alquilar una furgoneta y hacer el viaje por uno mismo, misión casi imposible. Es común que, cuando tenemos muchas cosas que mandar a nuestro nuevo hogar queramos optar por alquilar nuestra propia furgoneta, cargarla y hacer el viaje. Sin embargo, no hay casi compañías de alquiler de furgonetas que permitan la conducción entre países europeos y no europeos y, las pocas que aceptan este servicio cobran alrededor de 300 euros extra a sumarle al alquiler de, al menos, dos días.

Además, al alquilar una furgoneta nos encontramos con un problema bastante grave: no hay prácticamente ninguna empresa que ofrezca un servicio de alquiler de furgonetas que te permita hacer un solo viaje, es decir, tendremos que volver siempre al país de origen a devolver la furgoneta (o asumir un presupuesto de alrededor de 3.000 libras).

¿Y qué hay de las compañías de mudanzas? Ante la dificultad que encontramos para alquilar nuestra propia furgoneta, la alternativa que tenemos para mandar nuestras cosas de vuelta a España (o a Reino Unido) es contratar una empresa de mudanzas, aunque tampoco todo son facilidades.

Existen varias compañías famosas que realizan viajes entre Reino Unido y España, como Spain U, Spain Transport o VYS Removals, aunque los precios pueden ser muy elevados dependiendo de cuántas cajas queramos enviar y si tenemos mobiliario.

No obstante, hay muchos particulares que se dedican también a realizar mudanzas o empresas más pequeñitas (aunque son más difíciles de encontrar en internet). Suelen tener un mejor presupuesto y dar un buen servicio. Para dar con ellas, existe una plataforma llamada Anyvan, donde tan solo tenemos que especificar qué es lo que queremos enviar y nos enviarán diferentes ofertas entre las que elegir.

Mi recomendación es que pidamos presupuesto en las que más confianza nos proporcionen y nos quedemos con la compañía o el servicio que más nos convenza (al final, es una decisión personal). En mi caso, opté por contratar el servicio de un transportista británico a través de Anyvan.

Cuidado con aduanas y los impuestos. A la hora de enviar nuestras pertenencias, es importante que la compañía que escojamos nos de garantías de que todo lo que va a pasar por aduanas será en concepto de mudanza (y no como mercancía), para evitar impuestos de última hora.

Hay varias formas de evitar que retengan nuestras cajas y muebles en aduanas y nos hagan pagar por pasarlos por la frontera:

  • La primera es teniendo la baja consular. Es decir, tendremos que habernos dado de alta cuando nos mudamos al país en cuestión (ya sea Reino Unido o España) y, a la hora de irnos, darnos de baja para probar que hemos estado viviendo como residentes y que todo lo que nos estamos llevando con nosotros es personal.
  • Otra forma de demostrar que no estamos enviando mercancía es entregar el certificado de empadronamiento del país al que nos estamos mudando, para lo que vamos a necesitar un lugar de residencia. Si tenemos ambos documentos, no tenemos por qué preocuparnos de nada.
  • Por último, también es posible que la compañía o servicio de mudanzas que contratemos cuente con un seguro específico, es decir, ellos pagan una cuota mensual por transportar enseres (que fue lo que ocurrió en nuestro caso). De esta forma, el proceso de aduanas es mucho más sencillo y rápido.

Para terminar, algo muy importante que debemos que tener en cuenta es que las gestiones debemos hacerlas con bastante tiempo de antelación. Conseguir la documentación necesaria y encontrar una empresa de mudanzas que pueda realizar el viaje en las fechas que nosotros necesitamos, dependiendo de las fechas, puede retrasarnos entre un mes o dos. 

Por este motivo, conviene que, si por ejemplo nos mudamos en marzo, empecemos a buscar la empresa en enero, comencemos el embalaje y pidamos la documentación necesaria. De esta forma podremos asegurarnos, por un lado, no tener que retrasar nuestra vuelta y, por otro, tener a nuestra disposición el mayor número de opciones posibles.

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