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Xtracold Amsterdam, un bar de hielo

Xtracold Amsterdam, un bar de hielo
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Este café situado en la calle Amstel, presume de ser uno de los pocos del mundo que están hechos de hielo, aunque cada vez haya más bares de este estilo.

El Xtracold Ice Bar Amsterdam está frente al Binnen Amstel y al auditorio Stadhuis Muziektheater, y desde la calle se ve un café elegante, decorado de modo barroco (el Xtracold Lounge), y un cartel y una cámara muestran que en la trastienda está el bar de hielo.

Imágenes en directo del interior del café de hielo se pueden ver desde la puerta del bar. Era una visita que tenía prevista, y me hacía ilusión tomarme algo en ese bar tan singular, así que pensé que tal vez no tendría otra oportunidad y que debía sumergirme en el hielo de Ámsterdam...

No me arrepiento de haber entrado, precisamente porque es algo que seguramente no repetiré nunca, pero sí quedé bastante descontenta con la visita por varias razones.

Me llevé una desilusión cuando vi que para entrar al Ice Bar había que pagar entrada: 15 euros, nada menos. Al menos el cartel decía que esos 15 euros daban derecho a una consumición: una cerveza o un cóctel.

Pero no nos dejemos engañar por el cartel pensando que al menos se nos apagará la sed, de un modo caro, pero beberemos a gusto. En mi caso ni siquiera me dieron opción a elegir qué quería beber. Directamente me pusieron un brebaje preparado en una gran botella, sin alcohol y con sabor a jarabe de fresa, en un vaso de hielo cuyo interior no deja espacio más que al contenido de un chupito.

Así que tras ese breve trago que me supo a nada, decidí preguntar amablemente al chico si no existía la opción de beber cerveza, y me dijo, bastante frío haciendo juego con el entorno, que yo había pagado por una bebida. Sí, el chupito más caro de mi vida.

Xtracold Ice Bar Amsterdam

Otra cuestión a tener en cuenta antes de entrar al bar es que sólo se puede estar en él 20 minutos, algo que si no recuerdo mal no avisaban en el exterior. Bueno, en realidad tampoco hace falta estar más tiempo...

Es un local bastante pequeño, acondicionado a 7 grados bajo cero, y nos proporcionarán una chaqueta, incluso guantes y botas si lo deseamos, para entrar en la reducida estancia que se cierra con puerta frigorífica hermética.

Dentro nos recibe la música altísima, paredes de hielo adornadas con botellas de vodka, un par de mesas altas y 2 taburetes de hielo, una mesa con otros 2 asientos y una gran pantalla que proyecta vídeos variados.

También hay camisetas de algún famoso futbolista y otras prendas deportivas congeladas en el interior de un gran bloque de hielo, esculturas de figuras humanas y poco más. Para sentarnos, eso sí, se han cubierto de piel los asientos.

En fin, una curiosidad que hoy día tampoco es tan extraña, así que es una visita que tal vez podamos dejar para otra ocasión. Las grandes cervezas que aparecen en su página web las debieron de sacar sólo el día de la inauguración...

Tomarse una buena cerveza o un buen cóctel en un bar típico de la ciudad puede resultar más atractivo... y más barato.

Sitio Oficial | Xtracold En Diario del viajero | Bar de hielo en Montreal En Diario del viajero | Restaurante de hielo en Dubai En Diario del viajero | Ice Hotel: una noche bajo el hielo En Diario del viajero | Hemos estado: Amsterdam

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