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El Valle Sagrado de los Incas: Pisaq

El Valle Sagrado de los Incas: Pisaq
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Pisaq es uno de los pueblos que componen el famoso circuito del Valle Sagrado de los Incas, y una parada ineludible tanto por sus importantes ruinas incaicas como por el pintoresco mercado indígena que acoge varias veces por semana.

Si disponéis de tiempo suficiente yo, como siempre, os recomiendo visitarlo por vuestra cuenta. Pisaq se encuentra a tan sólo 33 kilómetros de Cuzco y es muy fácil llegar con el transporte local.

Una vez allí tendréis que negociar un taxi para acceder a las ruinas (calculad unos 40 soles ida y vuelta); la entrada está incluida en el ticket turístico de Cuzco, pero el complejo arqueológico se localiza en lo alto de un cerro, de modo que llegar a pie puede ser una tarea un tanto ardua... o una buena excusa para hacer algo de ejercicio.

El conjunto arqueológico de Pisaq (con forma de perdiz si se mira desde el cielo) está formado por viviendas, murallas, templos, torres, fuentes, un gran cementerio, y por supuesto, terrazas de cultivo. Todo ello perfectamente integrado en el sobrecogedor paisaje que caracteriza esta zona de los Andes.

Intentad llegar pronto para no encontrar aglomeraciones: el privilegio de pasear entre las ruinas casi en soledad bien vale el madrugón.

Pisaq, Perú

A media mañana podéis regresar al pueblo para disfrutar del mercado en su momento de plena efervescencia, cuando sus habitantes salen a comprar los ingredientes para el almuerzo. Entre sus puestos también encontraréis artesanías e imitaciones de piezas arqueológicas que podréis conseguir a bajo precio si sabéis negociar bien.

No obstante, recordad que el gran mercado se instala los domingos, así que tendréis que escoger entre verlo en su día grande pero con mayor afluencia de turistas (por las excursiones organizadas que llegan desde Cuzco) o los martes y jueves, que aunque con menos puestos, también presenta bastante movimiento y resulta más auténtico.

Por último, no olvidéis reservar al menos una hora para recorrer las callejuelas circundantes a la plaza principal, un perfecto ejemplo de arquitectura colonial que no puede ser pasado por alto.

Con todos estos ingredientes no cabe duda de que Pisaq es una parada ineludible dentro del Valle Sagrado. La espectacularidad de sus ruinas y las ancestrales costumbres todavía vivas en sus habitantes hacen de este pueblo un lugar donde pasado y presente se unen para mostrar al visitante la mejor cara de Perú.

Imágenes | Jessie Reeder , Jay Joslin En Diario del Viajero | El Valle Sagrado de los Incas: Las terrazas de Moray, Machu Picchu: sus áreas arqueológicas

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